Las clases de Religión están un poco más vacías este curso en Córdoba a tenor de las cifras que se manejan sobre los alumnos matriculados en esta asignatura. Según los datos facilitados por la Delegación Provincial de Educación, este año hay 19.315 chavales estudiando esta materia en ESO y en Bachillerato en los institutos de la provincia. En total son 895 matriculados menos que en el curso 2006-2007, lo que supone una reducción interanual del 4,4%.

Los escolares cordobeses no son lo únicos. Un informe de UGT en 2006 detectó la tendencia a la baja de los alumnos de Religión en todo el territorio nacional. El estudio señalaba que el curso pasado eran el 78% de los escolares de Infantil y Primaria los que escogieron esta opción. En 2003, el 85%.

No obstante, en Córdoba aún son mayoría los estudiantes de esta asignatura en Secundaria. El 51% de los alumnos en estos niveles educativos la están cursando, una cifra que crece hasta el 90% en el caso de Primaria.

La delegada de la Asociación Profesores de Religión (Apprece) en Córdoba, Victoria Cabanás, indica que este descenso se debe a que «la Administración pone muchas dificultades para elegir Religión como asignatura».

La alternativa es la materia de Atención Educativa –conocida hasta ahora como Ética–.

Respecto a esta asignatura, «lo único que se hace es entretener a los chicos con juegos, por lo que la mayoría de ellos optan por tener esa hora libre, en lugar de estar dando una clase», concluye Cabanás.

«No damos catequesis»

Los profesores de Religión defienden su labor educadora en los colegios frente a aquellos que les acusan de buscar sólo el adoctrinamiento. La responsable de Apprece en Córdoba, Victoria Cabanás, indica que «nuestra función en la clase no es dar catequesis».

Esta profesional afirma que «les transmitimos valores humanos universales, así como habilidades muy necesarias, como son la expresión en público o saber redactar».