El caso Madeleine dio ayer su enésimo giro. Según recogen los medios británicos, el FBI analizará las imágenes captadas por las cámaras del Ocean Club, que muestran a tres hombres sospechosos que «actúan de forma furtiva y sospechosa», cerca del apartamento en el que desapareció la pequeña. La grabación, que estaba guardada desde el comienzo de la investigación, había sido desechada por la mala calidad de las imágenes. Pero el nuevo jefe de la investigación, Paulo Rebelo, ha decidido que se vuelvan a examinar, según publicó ayer el diario Clarín. Por otro lado, la Policía portuguesa cree ahora que el camarero del restaurante donde los McCann cenaban a diario podría demostrar que la pareja miente, según publicó el Daily Express.