Las cuentas no salen por mucho que nos privemos de algunos caprichos. Y si no, ojo al dato. Un joven granadino necesita cobrar al menos 2.200 euros (brutos) al mes para poder comprarse un piso en la provincia sin tener pesadillas con la hipoteca.

El problema empieza cuando reparamos en el sueldo real de los granadinos menores de 35 años, que ronda los 1.000 euros de media. Eso significa que los jóvenes de Granada necesitan que le dupliquen de golpe el salario para poder acceder a su primera vivienda, pero ¿alguien conoce a un jefe tan comprensivo que esté dispuesto a hacerlo?

Son algunas de la claves que arroja un informe del Consejo de la Juventud de España, cuyas conclusiones son bastantes desoladoras para los jóvenes teniendo en cuenta el actual mercado laboral.

Según el estudio, las condiciones de trabajo –y no tanto el mercado de la vivienda– explican la escasa emancipación de los jóvenes. En Granada, por ejemplo, seis de cada diez menores de 30 años viven con sus padres pese a tener un trabajo estable.

60% de sueldo en la letra.

El estudio subraya que los jóvenes de la provincia necesitan un aumento del 100% del salario para poder pagar un piso sin muchos ahogos, dedicando el 30% de la renta a la hipoteca. Ahora, el precio del piso libre aquí –147.000 euros– se chupa más del 61% del sueldo. La situación es peor en el resto de Andalucía, donde se necesitan 2.500 euros para pagar el piso sin aprietos.