Presentación del Barómetro de la Empresa Familiar de la Región en la UMU
Presentación del Barómetro de la Empresa Familiar de la Región en la UMU EUROPA PRESS

Las empresas familiares de la Región de Murcia han mejorado sus cifras económicas en 2017 hasta alcanzar máximos históricos desde que en 2008 la Cátedra de Empresa Familiar Mare Nostrum y la Asociación Murciana de la Empresa Familiar (Amefmur) comenzaran a realizar barómetros para medir su actividad. En este último estudio suben todas las variables y todos los participantes consideran que la situación económica es más positiva, recuperando el dinamismo perdido en 2016.

Los datos recogidos en este documento han sido presentados este viernes por el rector de la Universidad de Murcia (UMU), José Orihuela; el rector de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), Alejandro Díaz Morcillo; la directora territorial Levante BMN, Olga García; el presidente de Amefmur, José Mª Tortosa, y el director de la Cátedra de Empresa Familiar Mare Nostrum y coordinador de la investigación, Ángel Meroño, quien ha destacado la cifra de empresas que han participado y han sido analizadas en esta ocasión, un total de 177.

Meroño ha sido el encargado de desglosar los principales datos recogidos en el barómeto de la empresa familiar en la Región de Murcia. Así, el mejor saldo lo presenta la evolución de la cifra de negocios, ya que el 47,7 por ciento de las empresas ha elevado sus ventas y un 36,2 por ciento ha mantenido las cifras del pasado año.

Además, por tercer año consecutivo, son más las que aumentan sus inversiones, un 37,2 por ciento, respecto a las que disminuyen (14,5 por ciento). La exportación también sigue mostrando un buen comportamiento y un 78 por ciento de las compañías mantienen o incrementan sus cifras en este campo.

Por otra parte, ha destacado el coordinador del trabajo, el Índice de Confianza Empresarial sigue subiendo en 2017 y ha consolidado una tendencia de crecimiento y valores positivos desde 2014. En concreto, en 2017, se sitúa en 26,4, lo que supone 6,3 puntos más respecto a 2016.

En cuanto a las plantillas de estas empresas, más de la mitad, el 56,3 por ciento, ha mantenido el número de trabajadores durante 2017 con respecto al año anterior, y un 35,1 por ciento la ha aumentado, de modo que solo un 8,6 por ciento ha reducido su plantilla.

El barómetro también ha analizado las dificultades a las que se enfrentan las empresas familiares. Entre ellas, la debilidad de la demanda, que supone un 45,8 por ciento, deja de ocupar el primer lugar, y es superada en 2017 por la presión competitiva, que alcanza el 53,7 por ciento. En tercer lugar, se sitúan los requisitos legales (36,2 por ciento).

Respecto a la estructura de propiedad y gobierno, el 71 por ciento de las empresas familiares optan por mantener las actuales. Desciende del 5 por ciento hasta el 2 por ciento las que se plantean incorporar externos a la propiedad o dirección y el 27 por ciento contempla cambiar la propiedad, fundamentalmente, transmitiéndosela a la siguiente generación.

De nuevo inquietan especialmente una serie de variables externas, ha subrayado Ángel Meroño, siendo la principal preocupación la evolución de la demanda, seguida este año por la preocupación por la disponibilidad de factores productivos, fundamentalmente el agua o la energía.

La preocupación por la situación política desciende hasta el tercer lugar, junto con la financiación. También son importantes otros aspectos externos como la vigilancia del Estado en la competencia desleal, así como en la gestión de licencias, presupuestos y, en general, en la creación de un marco legal que promueva la actividad económica.

En cuanto a la sucesión en las empresas familiares, Meroño ha destacado que solo el 37,8 por ciento ha planificado la sucesión. Así, el tiempo promedio con el que se planificaron asciende a siete años.

A la hora de elegir al sucesos, destaca principalmente el compromiso con la empresa, seguido de una serie de rasgos de personalidad como la integridad, habilidades directivas, confianza en sí mismo o el respeto a los empleados. Después se valoran la formación y experiencia profesional en la empresa. Los factores menos valorados, por otra parte, son la experiencia laboral fuera de la empresa, la pertenencia a la familia propietaria y la relación con miembros familiares.

PERFIL DEL GERENTE EN LA EMPRESA FAMILIAR

La parte monográfica del barómetro se ha centrado, en esta ocasión, en la figura del gerente. Los resultados indican que el promedio de edad de esta figura se sitúa en los 50 años y confirman que la presencia femenina en el puesto de máxima responsabilidad es superior en las empresas familiares que en el tejido empresarial general, ya que una de cada cuatro compañías está dirigida por una mujer.

Así, ha destacado Ángel Meroño, los escenarios donde mayor porcentaje de mujeres ascienden hasta el máximo órgano de dirección de la empresa es en las empresas de segunda generación, con un 28,6 por ciento de ellas lideradas por mujeres, y en las de tamaño micro, donde la presencia femenina en este puesto llega al 30,3 por ciento.

Otros datos indican que el 32 por ciento de las empresas están dirigidas por su fundador y en el 59 por ciento es un descendiente de la familia propietaria o que el 72 por ciento de los gerentes actuales son el candidato previamente acordado en el plan de sucesión. Entre los motivos de los sucesores familiares para acceder al puesto de gerente se sitúa, en primer lugar, la identificación con la empresa y, a continuación, el cumplimiento de las expectativas de la familia y las posibilidades de desarrollar una carrera profesional.

El barómetro también señala que solo el 38 por ciento de las compañías familiares ha planificado la sucesión y destaca que, entre las cualidades que debe reunir el sucesor, la que más se valora es el compromiso. Detrás se colocan rasgos de personalidad como la integridad, habilidades directivas y confianza en sí mismo, por encima de aspectos objetivos como formación o experiencia dentro y fuera de la empresa.

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