"Por tanto, la inflación prevista al cierre del año 2017 era la que se preveía, con un incremento razonable y moderado de los precios", dicen desde la patronal riojana.

Añaden que "aunque la mayoría de los sectores se mantienen estables con variaciones muy

poco significativas, hay que seguir incidiendo en la carestía de todo los precios energéticos, especialmente carburantes, gas y electricidad que siguen suponiendo un coste muy elevado para las empresas y para los autónomos, en un contexto de gran dependencia energética y un mercado de precios con muchas variables al alza".

Consideran que "esto es preocupante, porque el precio energético es uno de los costes más elevado para la actividad productiva y empresarial en general, y suele ser habitualmente un gran freno a la competitividad, especialmente en una economía todavía muy débil para muchos sectores empresariales".

La FER espera, por ello, "la máxima estabilidad en los precios para 2018, apuesta por el control de los precios de la energía" y confía en que "se produzca la consolidación de la recuperación económica y empresarial".

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