El fenómeno de los escape room
El objetivo de un juego de escape es salir de una habitación antes de 60 minutos, descifrando pruebas de ingenio. GAME POINT CENTER

Si hay algo que aprendimos de la franquicia Saw fue que estar encerrado en una habitación puede llegar a resultar inquietante. Especialmente, cuando un altavoz te avisa de que dispones únicamente de 60 minutos para poder escapar.

Eres víctima del frenesí y comienzas a registrarlo todo en busca de la más mínima pista que te ayude a abrir la puerta. Los cinco sentidos están involucrados en el proceso. Antes de que te des cuenta, la voz resuena: han pasado 10 minutos...

El negocio de las salas de escape –cerca de 4.000 en todo el mundo– ha llegado incluso hasta alta mar: Royal Caribbean ofrece desde 2015 un escape room en uno de sus cruceros donde hasta 12 personas deben trabajar en equipo para resolver los acertijos ocultos en una sala.

Crucero

En España hay actualmente más de 500 pymes –la primera abrió en 2012 en Barcelona– que se dedican a este fenómeno de ocio y la cifra sigue creciendo exponencialmente ya que cada poco abre un nuevo local que ofrece estas experiencias de juego inmersivas. Pero, ¿en qué consisten?

Básicamente, un grupo de personas se encierra voluntariamente en una habitación donde tienen que resolver una serie de acertijos para poder escapar dentro de un límite de tiempo establecido.

La diversión radica en que se ponen a prueba la inteligencia, capacidad de observación y trabajo en equipo. En el caso de EE UU, pueden ingresar en la sala participantes que no se conocen entre sí, mientras que en Europa las reservas, de momento, son cerradas.

Un filón para hacer pruebas de selección de personal

Barcelona, con cerca de 84 empresas dedicadas a esta actividad, es la ciudad española que concentra el mayor número y donde está Game Point Center, la más grande de Europa.

Inaugurada en julio de 2017 y con una inversión inicial de 3 millones de euros que se ampliarán hasta los 15 millones, Game Point Center cuenta con 2.200 metros cuadrados distribuidos en dos plantas dentro de las que ya están construyendo un espacio de realidad virtual.

Barcelona es la ciudad española con mayor número de empresas dedicadas a estos juegos  Por sus 18 salas temáticas, con 3 niveles de dificultad, han pasado hasta el momento 15.000 players (entre 40 y 80 al día aproximadamente) y su expectativa es atraer a otros 85.000 en menos de dos años. Sus precios son de 50 y 60 euros por persona, dependiendo de la sala y el horario que se escoja (desde las 10 hasta las 02.15 horas).

A Julio Krebs, director de NH Las Artes (Valencia), se le ocurrió hace unos meses trasladar una actividad de este tipo a la habitación 115 de su hotel. La principal dificultad era que no podían tener a una persona pendiente de monitorizar el juego, por lo que la empresa The Room Escape les desarrolló una app para que los participantes pudiesen interactuar desde una tablet. "Es una oferta de ocio para los huéspedes que no nos genera gasto y podría trasladarse a otros hoteles de la cadena", apunta Krebs.

Sin dejar de lado el mundo lúdico, los juegos de escape se han acercado al mundo formativo de entorno profesional. "Para las empresas se ha convertido en un filón meter a departamentos en conflicto y ver cómo trabajan sin que ellos estén pendientes de que se les observa", explica Sergio Abendivar, managing director de Fox in a Box en Madrid, una empresa que forma parte de un conglomerado presente en 11 países con 25 instalaciones.

Fox in a Box

Reciben mensualmente la friolera de 4.000 personas. Expedia, Telefónica, Leroy Merlin, Cinesa, The Westin Palace, entre otros, han realizado con ellos team building y formación en los que un grupo de psicólogos supervisa las dinámicas.

Previamente, una coach se habrá puesto en contacto con la empresa para recabar información y realizar un diagnóstico con el que determinar qué metodología necesitan: gestión de desempeño, resolución de conflictos, formación, selección de personal... "Lógicamente no se puede seleccionar a un candidato solo con un juego, pero sí que forma parte de las diferentes pruebas que se pueden hacer", puntualiza Aurora Ramos, coach, formadora en dirección de personas y gestión de equipos que colabora con Fox in a Box.

Durante el juego, se verá cuál es el comportamiento de los participantes y se analizan puntos fuertes y débiles tanto a nivel individual como de grupo.

game point center

A través de la gamificación los jugadores ponen en práctica, desarrollan o bien entrenan una serie de conceptos que han trabajado en una sesión previa.

No puedes jugar dos veces en una sala

No obstante, el modelo de negocio de los escape room tiene un problema: una vez que has jugado en una sala no la puedes repetir porque conoces los secretos.

Sin embargo, quienes se dedican a ello han establecido una especie de comunidad empresarial en la que no se trata tanto de competir como de entusiasmar a la gente con este tipo de experiencias. "Si los clientes nos preguntan por otras salas, se las decimos igual que hace el resto. Todos estamos juntos en esto", explica Aldo Sorrosal, copropietario de Coco Room, en Zaragoza.

Después de jugar en una sala de Budapest (que durante años fue la capital europea de los escape rooms), decidió montar con un amigo, hace ahora ya dos años, un par de ellas en un local. Gracias a un acuerdo que cerraron con la empresa Ambar crearon la primera sala con temática cervecera de nuestro país, lo que les ha permitido expandirse a otras ciudades como Valencia y Madrid.