Se conoce como el síndrome de Segawa y los médicos han dado con el medicamento que lo cura. Hace dos siglos, un cordobés sufrió una mutación genética y sus consecuencias han llegado hasta nuestros días. De hecho, médicos del hospital Reina Sofía de Córdoba han diagnósticado 22 casos (todo ellos descendientes de esta primera persona) de esta extraña enfermedad –que afecta a una persona por cada millón de habitantes– caracterizada por un deterioro progresivo de la movilidad, especialmente en niños, aunque también se dé en adultos. Los médicos cordobeses han dado con la tecla de la patología tras investigar el historial clínico de los familiares y antepasados de los pacientes que la padecen y aseguran que «su cura es milagrosa», tal y como afirma el jefe del servicio de Pediatría, Juan José Ochoa Amor. El tratamiento es a base de levodopa, un fármaco destinado a tratar a los enfermos de Parkinson.