Visita a la fosa de Pico Reja en noviembre de 2017.
Visita a la fosa de Pico Reja en noviembre de 2017. ARCHIVO.

Los trabajos de delimitación e investigación acometidos en el espacio de Pico Reja del cementerio hispalense de San Fernando, a la búsqueda de una de las ocho fosas comunes que alberga el camposanto de la capital andaluza, han revelado que esta fosa es "mucho mayor" de lo previsto, al contar con una superficie de más de 700 metros cuadrados. La fosa, según los trabajos documentales previos, albergaría los cadáveres de al menos 1.103 represaliados de la Guerra Civil, entre ellos miembros de la corporación municipal de la época, algunos alcaldes e incluso diputados.

El alcalde de Sevilla, Juan Espadas; el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Manuel Jiménez Barrios; y la diputada provincial de Cultura, Rocío Sutil, han comparecido este jueves en rueda de prensa junto a la arqueóloga Inmaculada Carrasco, perteneciente a la empresa TCA Geomática, contratada por el Ayuntamiento hispalense para las labores de delimitación, señalización e investigación de la fosa común de Pico Reja.

Esta fosa es una de las ocho "constatadas" en el cementerio de San Fernando de Sevilla capital, y está localizada bajo una zona ajardinada de forma triangular. La citada fosa común fue abierta a raíz del golpe de Estado perpetrado en 1936 y, según los estudios de historiadores como José Díaz Arriaza, podría acoger los restos de 1.103 personas represaliadas por las tropas sublevadas desde el comienzo del alzamiento militar, hasta el 31 de agosto de 1936.

Es más, según han precisado el propio vicepresidente de la Junta y la arqueóloga Inmaculada Carrasco, los estudios documentales que han sustentado este proyecto apuntan a que en la fosa común de Pico Reja habrían sido depositados los cadáveres de "personalidades muy importantes de la vida política, sindical e intelectual de Andalucía y España". Más concretamente, allí habrían acabado los cuerpos de "gran parte de la corporación municipal de Sevilla, alcaldes de otros pueblos y diputados" a los que el golpe de Estado sorprendió en la capital andaluza.

El caso es que fruto de las actuaciones de delimitación, señalización e investigación encargadas a TCA Geomática, según han detallado Inmaculada Carrasco y el alcalde hispalense, ha sido detectado que la fosa común de Pico Reja es "mucho mayor" de lo que en principio se pensaba. Y es que si bien se calculaba una superficie de unos 170 metros cuadrados, los citados trabajos han revelado que esta fosa común se extiende sobre "más de 700 metros cuadrados".

DESCUBIERTOS SEIS CADÁVERES

Además, las actuaciones contratadas a TCA Geomática, acometidas entre el 3 de noviembre y el 14 de diciembre, han comprendido la excavación de un sector de dos metros cuadrados del perímetro detectado de esta fosa común donde los restos humanos se percibían directamente en estratos "muy superficiales" del suelo. En estas prospecciones "superficiales", los arqueólogos han descubierto restos óseos pertenecientes a seis personas.

Estos restos óseos, según la arqueóloga, se encuentran "en buena estado de conservación" de cara a la identificación de estas personas, si bien están "removidos". Además, "al menos dos" de los cadáveres presentan "impactos de proyectil" y uno de ellos presenta la amputación de una extremidad, lo que induce a pensar que los restos pertenecerían a una persona "procedente de un hospital".

Junto a estos restos óseos han sido localizados una medalla de carácter religioso y "un colgante de cristal de bohemia" asociada a la Segunda República Checoslovaca, que rigió entre 1938 y 1939. Gracias a estos materiales asociados, los arqueólogos han descubierto que después de la represión inicial posterior al golpe de Estado de julio de 1936, la fosa común de Pico Reja fue usada para "arrojar" los cadáveres de personas represaliadas más tarde.

"AUNAR RECURSOS"

Una vez sobre la mesa las "conclusiones" de este proyecto inicial de delimitación e investigación de la fosa común de Pico Reja, según ha explicado el alcalde hispalense, ahora corresponde "planificar" las actuaciones destinadas a una investigación completa de la fosa y la exhumación e identificación de los cadáveres, para luego "aunar recursos" económicos con los que acometer dicha tarea.

En ese sentido, Juan Espadas ha explicado que el Ayuntamiento de Sevilla, la Diputación provincial y la Junta de Andalucía ya cuentan con un borrador para un "convenio a tres" bandas en materia de actuaciones relacionadas con la recuperación de la memoria histórica, con "dotación" presupuestaria por cada una de estas administraciones.

En ese contexto, el alcalde ha manifestado que es "evidente" que el proyecto de investigación y exhumación de la fosa de Pico Reja necesitará "un proyecto específico" y presupuestos adicionales. Sobre todo porque como ha estimado la arqueóloga Inmaculada Carrasco, los trabajos de excavación y exhumación de los más de mil cadáveres que podría acoger esta fosa podrían prolongarse durante dos o tres años.

En cualquier caso, Juan Espadas ha defendido que el proyecto presupuestario del Ayuntamiento de Sevilla para 2018 cuenta ya con una asignación de aproximadamente 340.000 euros, para actuaciones en materia de recuperación de la memoria histórica.

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