Planta de biometanización de Valdemingómez
Interio de la planta de biometanización de Valdemingómez. EUROPA PRESS/AYUNTAMIENTO DE MADRID

"Toda la noche oliendo a mierda en mi casa. Despertándonos porque el olor a basura se mete dentro. No hay derecho, ya ni descansar podemos". La queja de Carlos, vecino del Ensanche de Vallecas, no es ni mucho menos aislada. Más de 108.000 residentes en la Comunidad de Madrid siguen padeciendo los malos olores del parque de tratamiento de residuos de Valdemingómez, que recibe y trata alrededor de 4.000 toneladas de residuos al día procedentes de la capital.

El último episodio grave de contaminación por malos olores ocurrió la pasada noche de Reyes. "Desde entonces ha bajado la intensidad y la frecuencia, pero sigue oliendo mal", asegura Enrique Villalobos, presidente de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM). Villalobos explica a este diario que el mayor repunte de malos olores que experimentaron los vecinos el año pasado se produjo entre los meses de junio y octubre: "Volvimos a los niveles de los años 2014 y 2015".

Un informe detectó niveles por encima del 10% y cuatro tipos de olores procedentes de Valdemingómez: basura, aceitoso, biogás y quemado-ceniza En esos años, un informe olfatométrico detectó niveles por encima del 10% (lo aceptado en zonas residenciales) y cuatro tipos de olores procedentes de Valdemingómez: basura, aceitoso, biogás y quemado-ceniza. "Ahora el mal olor suele provenir del biogás. Eso significa que alguién no está haciendo bien su trabajo", afirma el dirigente vecinal, que señala que durante meses se redujo la pestilencia gracias a que en las plantas de biogás se echaba hidróxido férrico. "Pero son medidas puntuales; no definitivas", advierte.

Esta situación afecta de manera directa, según estimaciones de la FRAVM, a 108.500 vecinos repartidos entre el Ensache de Vallecas (43.500), la zona de urbanizaciones de Rivas (45.000) y a los residentes del barrio de Perales del Río (20.000), en Getafe. En menor medida, y siempre dependiendo de los vientos, el mal olor llega a distintas zonas de Puente de Vallecas, Vicálvaro y Moratalaz.

La única solución eficaz para poner fin a esta problemática es la realización de una serie de mejoras en las plantas de tratamiento que implican obras de adecuación de las instalaciones. "El Ayuntamiento se ha comprometido a hacer las reformas. Esperamos que se acaben a final de año", finaliza Villalobos.

Piden el cierre de la incineradora

Los vecinos también han pedido al Consistorio de la capital el cierre de la incineradora de Valdemingómez debido a que la combustión de residuos provoca la liberación de sustancias nocivas para la salud. "En este tema, el Ayuntamiento aún no ha tomado una decisión", sostiene Villalobos. El 3 de febrero en Vallecas hay convocada una manifestación por este motivo. El contrato de gestión entre Cibeles y Urbaser para la gestión de la incineradora vence en 2020.

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