Los termómetros de la ciudad bajaron a 2 oC en el día más frío del año
La sal cubrió A Zapateira, zona cubierta de hielo en la que hubo un accidente.(M. Fuentes)
Los técnicos lo habían advertido, y ayer el tiempo les dio la razón. La ciudad registró la temperatura mínima más baja de lo que llevamos de año (2,4 oC), hacia las 9.00 h, según datos del Instituto Nacional de Meteorología. El récord de 2007, sin embargo, lo comparte con unos minutos del domingo en los que también se alcanzaron esos niveles en los termómetros.

Estos datos están lejos de la mínima media de A Coruña este mes (8,7 oC), pero también del otro lado de la balanza: el valor más bajo medido en la ciudad se registró el 28 de diciembre de 1940, hace 67 años, y fue de un grado bajo cero.

Faltan nubes

El frío de estos días tiene además un componente que lo hace aún más difícil de combatir: en una ciudad costera donde la lluvia está presente gran parte del año, al cielo le faltan ahora nubes.

Según el Meteorológico, las bajas temperaturas tienen más que ver con la ausencia de nubosidad que con la lluvia. Los cielos despejados «favorecen el enfriamiento nocturno», cuentan.

Pero mañana, el panorama dará un vuelco. Según las previsiones de los técnicos, los coruñeses sentirán menos frío, y volverá la lluvia. Además, las mínimas subirán entre 4 y 5 grados.

Estos cambios evitarán la formación de capas de hielo como las de ayer en A Zapateira, donde los bomberos extendieron sal en la calzada de la calle Ginebra, después de que un coche se saliese de la vía hacia las 8.00 h.

En el resto de Galicia, Lugo llegó a los -7o  en la madrugada de ayer y hoy en Santiago se esperan mínimas de -2 o de un temporal que también hace estragos en otro puntos de España como en Alicante.

Una Nochebuena «seca y suave»

Aunque todavía no puede darse como seguro, las previsiones iniciales que manejan los técnicos de la estación de Meteogalicia traen buenas noticias para el próximo día 24. Así, el servicio de predicciones del centro habla de una Nochebuena «seca y suave»; una consecuencia lógica de la variación que sufrirán las temperaturas a partir de mañana en la ciudad. Desde Meteogalicia, además, explican que los valores que se están registrando estos días «no son normales» para una zona costera en la que el mar es un gran regulador.