Joxe Abaurrea y María Bezunartea
Joxe Abaurrea y María Bezunartea EUROPA PRESS

El Ayuntamiento de Pamplona ha presentado un estudio en el que se muestra que hay 227 apartamentos turísticos ilegales con 790 plazas en total. El 34 por ciento de ellos, que representan el 41,6 por ciento de las plazas no regladas, se ubican en el Casco Antiguo de la ciudad.

El área de Ciudad Habitable del Ayuntamiento de Pamplona ha presentado este miércoles ante el Consejo de la Gerencia de Urbanismo los datos del estudio realizado por la consultora Meridiano Zero en noviembre del pasado año. A raíz de este estudio, el Consistorio ha presentado una propuesta de regulación de la figura del apartamento turístico y la ordenación de los espacios dedicados a esos usos en el centro de la ciudad.

Esta propuesta supone la inclusión de esta tipología de alojamientos en el Plan General dentro del epígrafe de 'uso residencial eventual' junto a hostales, hoteles o pensiones. También se plantea la homologación de los criterios de concesión de la licencia para toda la ciudad y la ordenación en el PEPRI del Casco Viejo, a través de un sistema de distancias entre los edificios destinados íntegramente a alojamiento turístico.

El concejal delegado de Ciudad Habitable y Vivienda, Joxe Abaurrea, y la jefa del Servicio de Turismo del Ayuntamiento de Pamplona, María Bezunartea, han presentado estas propuestas este miércoles en rueda de prensa.

Abaurrea ha asegurado que lo que se "propone como normativa tiene carácter preventivo". "No partimos de una situación de alta preocupación, pero sí se nos va advirtiendo de que se van produciendo elementos que nos anuncian que podría producirse", ha añadido para explicar que "es una actividad planificadora, que consiste en prever escenarios futuros y organizar la normativa de tal manera que pueda evitar aquello que se entienda pueda resultar perjudicial".

Igualmente, el concejal ha remarcado que "es una propuesta de carácter técnico, una base sobre la que vamos a desarrollar un debate social y político". En este sentido, ha asegurado que era "su responsabilidad abrir el debate a través de una primera propuesta" y ha indicado que este "va a durar lo suficiente para que sea amplio y profundo". "No queremos que nadie sienta que esto se produce de una manera acelerada", ha añadido, aunque según su previsión ha manifestado que "para antes de verano tiene que estar resuelto".

MODIFICACIONES DEL PLAN GENERAL Y DEL PEPRI DEL CASCO ANTIGUO

Así pues, la propuesta presentada por el personal técnico de Urbanismo del área de Ciudad Habitable y Vivienda señala que para ordenar el sector son necesarios cambios en dos documentos básicos que sustentan la regulación de la ciudad: el Plan General Municipal de Pamplona y el PEPRI del Casco Viejo.

Respecto al Plan General se propone incluir los apartamentos turísticos dentro de la categoría de 'uso eventual residencial', categoría que engloba a todos los locales que ofertan alojamiento turístico.

Se especifica, asimismo, que este tipo de locales se podrán ubicar en planta baja y en primera planta salvo en la zona centro (Casco Viejo y ensanches), donde se ubicarían exclusivamente en la primera planta de los edificios para minimizar las afecciones que el trasiego de personas ocasionan al resto del vecindario. En este aspecto, Abaurrea ha señalado que habría una excepción en las calles por las que transita el Camino de Santiago.

Sí se contempla la posibilidad de alquilar habitaciones, que no el piso entero, como alojamiento eventual en viviendas a otras alturas siempre y cuando éstas fueran la residencia habitual de los ofertantes.

Finalmente, la propuesta de modificación del Plan General se completa con la previsión de que los pisos turísticos no reglados localizados actualmente en plantas superiores a la primera y que estén inscritos en el registro del Gobierno de Navarra (unos 227), tendrían un plazo de 6 meses para regularizar su situación una vez entrara en vigor la nueva normativa.

En cuanto a la propuesta de cambios en el Plan Especial de Protección y Reforma Interior (PEPRI) del Casco Antiguo, la más importante se refiere a los edificios que se vayan a dedicar exclusivamente a uso turístico. Para esos casos, y con el fin de evitar zonas de saturación, se propone que el Ayuntamiento de Pamplona regule la concesión de licencias según un sistema de distancias.

Como norma general, la distancia entre edificios se calculará multiplicando por 6 la medida correspondiente a la fachada que tenga contacto con la calle. Por ejemplo, un edificio con fachada de 7 metros deberá estar, como mínimo, a 42 metros de otro edificio que ya se dedique exclusivamente a alojamientos.

Cuando la parcela que se pretenda usar esté en esquina o dé a más de una calle, el promotor podrá optar por obtener la distancia mínima como resultado de dividir la cifra correspondiente a la superficie de la parcela entre 4, es decir si por ejemplo la parcela tiene 200 metros cuadrados de superficie, la distancia será de 50 metros.

Cuando el establecimiento pretenda asentarse sobre varias parcelas, las reglas se aplicarán considerando la suma de todas ellas como una única parcela. En cualquier caso, la distancia mínima que se establece entre estos edificios será de 36 metros.

EN EL CASCO VIEJO, 165,6 PLAZAS TURÍSTICAS POR CADA 1.000 HABITANTES

En la rueda de prensa, Bezunartea ha explicado como la propuesta se basa en un estudio realizado para el Ayuntamiento de Pamplona por la consultora Meridiano Zero en noviembre del pasado año. Este contabilizaba 149 apartamentos turísticos reglados, con 939 plazas ofertadas.

Tan solo cuatro meses antes, en julio, y según un estudio de la misma consultora encargado por el Gobierno de Navarra, se contabilizaban 99 con 636 plazas, el 44% de ellos en la zona histórica. Es decir, en ese tiempo se regularon 50 de estos establecimientos (una subida del 50%) con capacidad para 303 personas y la mayoría de ellos localizados en el Casco Viejo.

Por ello, para Abaurrea esta propuesta "no solamente tiene que ver con cómo se está organizando e impulsando el turismo, sino también porque había vacíos legales dentro de la normativa propia". "Los apartamentos turísticos es un elemento que estaba en un cierto limbo e interesaba incorporarlo a la regulación general", ha señalado.

Además, identifica otros 227 apartamentos turísticos ilegales que actúan en Pamplona con 790 plazas en total. El 34% de ellos, que representan el 41,6% de las plazas no regladas, se ubican también en el Casco Antiguo de la ciudad.

Como consecuencia, el estudio explica que mientras el 77,5% del total de residentes en Pamplona no cuenta con ninguna plaza de alojamiento turístico reglado a 100 metros o menos de su vivienda, esa situación solo se da en el 0,5% de la población que reside en el Casco Antiguo (la que vive en la zona del Caballo Blanco). Por el contrario, el 45,5% de los residentes del Casco Antiguo tienen entre 100 y más de 400 plazas de alojamiento turístico en un radio de 100 metros desde el portal de su casa.

Así pues, Bezunartea ha asegurado que "en Pamplona aún no existe un problema respecto a estos ratios en la zona histórica de la ciudad, pero se hace necesario acometer una regulación que garantice la sostenibilidad del barrio y que evite que lleguen a crearse zonas de saturación".

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