Programa de Ansina
Programa de Ansina CEDIDA

Además de estos beneficiarios, el proyecto contó con la colaboración de 80 personas mayores voluntarias, de entre 65 y 75 años, que hicieron de guías con sus coétaneos, mostrándoles los atractivos de los rincones de la isla.

La consejera de Acción Social, Coromoto Yanes, mostró su satisfacción por la buena respuesta que tiene esta iniciativa y aplaudió a los mayores que hacen de voluntarios por prestar sus conocimientos a esta causa y contribuir a que esta actividad beneficie a un sector de la población que habitualmente no se favorece de los bienes culturales que ofrece la isla.

Ansina busca aprovechar el conocimiento histórico y de tradiciones que los mayores atesoran -en este caso, los que ofrecen los voluntarios- de carácter etnográfico, patrimonial o de costumbres que pueden convertir cualquier rincón de la isla en un activo turístico que aporte un plus de información al visitante.

Esta acción se desarrolla en estrecha colaboración con las asociaciones de mayores y los ayuntamientos de la isla.

Para participar en esta actividad no se requiere ninguna formación específica, tan sólo que los voluntarios quieran disfrutar del proyecto y compartir sus experiencias.

Por este motivo, acuden personas con distintos perfiles profesionales como agricultores, administrativos, profesores o amas de casas. Ellos son conscientes de que corren el riesgo de permanecer inactivos y, por eso, se apuntan a este tipo de iniciativas.

Entre los lugares pintorescos que han visitado el pasado año figuran

Vilaflor, Icod el Alto, Güímar, Los Realejos, San Miguel de Abona, Arico, Garachico y San Juan de la Rambla.