Emilia Clarke, rubia platino
La actriz británica Emilia Clarke, conocida por su papel de Daenerys en la serie Juego de tronos, posa sonriente en la alfombra roja de los Globos de Oro 2018. GTRES

El hype ya está alto de por sí, pero ahora Emilia Clarke se ha encargado de alimentarlo (aún más). La actriz que da vida a la Madre de los dragones en Juego de tronos aseguró el domingo, en la alfombra roja de los Globos de Oro —una gala a la que acudió junto a su compañero en la ficción Kit Harington para entregar uno de los galardones—, que la octava y última temporada va a estar a la altura de las expectativas.

Lo decía unos días después de que HBO hubiera terminado de un plumazo con las pocas esperanzas de la legión de fans al confirmar la fecha de estreno de la próxima entrega, que no llegará hasta 2019, casi dos años después de la emisión de la séptima. 

"Para nosotros es un momento agridulce, además de uno muy emocionante", comentaba Emilia Clarke sobre el final, que cada vez está más cerca. "Pero prometo que la espera va a merecer la pena. Oh dios mío, va a merecer la pena". Su emoción no acababa ahí y la intérprete siguió echando leña al fuego de las expectativas. "Leí los guiones de la temporada y me fui de casa sin mirar, solo me llevé las llaves conmigo. Tres horas después regresé, y aún no lo había asimilado todo". Remató su breve alegato, para colmo, con un enigmático: "No sé si la televisión estará preparada para esto".

Seis episodios conformarán la temporada más breve de todas las que se han emitido hasta ahora. La última contará con David Benioff y D. B. Weiss, creadores de la serie, como directores de algunos episodios para encarrilar la entrega que debe poner punto final al devenir nada alentador de Los siete reinos. Para descubrirlo habrá que esperar a 2019 porque Winter is coming pero algo tarde esta vez. Esperemos que Emilia Clarke tenga razón y, efectivamente, merezca la pena esperar.