El barómetro del CIS de diciembre -el trabajo de campo se realizó entre el 1 y el 10 de ese mes- dibuja un nuevo panorama entre las preocupaciones de los españoles. La independencia de Cataluña ha caído al quinto lugar entre los problemas que tienen en vilo a la población, con un 16,9%.

La preocupación por la coyuntura catalana ha caído doce puntos desde la aplicación del artículo 155 de la Constitución por parte del Gobierno de Mariano Rajoy.

Los problemas más relevantes en la sociedad española son el paro (66,8%), los problemas económicos, la corrupción y los políticos.

El independentismo experimenta así su segundo mes consecutivo de caída, después de alcanzar el máximo (29%) tras la celebración del 1-O. Hay que tener en cuenta que esta encuesta se realizó después de la aplicación del 155, pero antes de la celebración de las elecciones del 21-D.

Tras estos primeros cinco problemas, los ciudadanos mencionan la sanidad -9,9-, los problemas sociales -9,7-, la calidad en el empleo, -7,3- o la educación, citado por el 6,9%.

La preocupación por el terrorismo internacional que había repuntado tras los atentados de Barcelona sigue bajando y ha pasado del 2,9% de la encuesta de noviembre al 1,8% actual.

El 73,4% de los ciudadanos cree que la situación política es "mala o muy mala"

Como cada mes, el CIS pregunta a los ciudadanos sobre su percepción de la situación política y económica. Sigue siendo muy elevado -73,4%- el porcentaje de quienes califican la situación política de "mala o muy mala" aunque ha bajado 2,3 puntos en el último mes. Frente a ello, solo el 3,1 por ciento la consideran "buena o muy buena" y el 21 por ciento la califican de regular.

A futuro, el 41,8% no augura cambios y siguen siendo más los pesimistas que creen que empeorará -27,7- frente a los que apuestan por una mejora -14,8-.

Preguntados por la situación económica aumenta el pesimismo ya que el 53,5% de los encuestados creen que es "mala o muy mala" frente al 50,9 de la encuesta anterior. Solo el 7% la ve como "buena o muy buena" y el 39,1 la ve "regular".

A un año vista, son algo más optimistas y el 23,5% augura una mejora de la economía -2,5 puntos más que en el sondeo anterior- frente a un 20,6 que empeorará -2,3 puntos menos-, mientras que el 43,5% no espera cambios.

Las perspectivas personales son mejores, y el 40,2% reconoce que su situación económica particular es "buena o muy buena" frente a un 12,6 que la califica de "mala o muy mala".

Es mas, el 26,5 confía en que su situación económica mejore en el próximo año frente a un 5,3 que cree que empeorará.