Ryanair
Aviones de Ryanair en una imagen de archivo. RYANAIR

La compañía irlandesa de aviación ha anunciado que quiere luchar contra los retrasos en el embarque y ha decidido hacerlo cambiando su política de maletas, por la que a partir del 15 de enero todos los clientes de Ryanair sin embarque prioritario deberán llevar su maleta en la bodega.

Así, la compañía sólo permitirá a la mayoría de pasajeros subir al avión con un bulto pequeño, mientras que la maleta de pequeñas dimensiones que hasta ahora se permitía (eso hacía dos bultos) se bajará a la bodega de forma obligatoria, aunque gratuita, desde la propia puerta de embarque. Así, sólo los clientes con "Embarque Prioritario" (incluido en las tarifas Plus, Flexi Plus & Family Plus) podrán subir dos bultos al avión desde la fecha indicada. El embarque prioritario cuesta entre 5 y 6 euros más que un billete normal.

Según ha comunicado Ryanair, esta medida va acompañada de "una rebaja del precio de las maletas facturadas, así como un incremento en el tamaño permitido de las mismas, para animar a más clientes a facturar sus maletas y reducir así el número de pasajeros con dos bultos en las puertas de embarque".

Para animar a facturar las maletas Ryanair ha aumentado el peso del equipaje facturado permitido de 15 kg a 20 kg para todas las maletas y el precio por facturarlas ha bajado de 35 a 25 euros. 

"Con ello, se acelerará el embarque de los vuelos y se eliminarán los retrasos. Además, nuestra nueva política para equipaje facturado ofrece a nuestros clientes una reducción de las tasas de facturación y un incremento del 33% en el tamaño de equipaje permitido", argumenta la compañía low cost.

Ryanair y Vueling son las compañías con más vuelos retrasados en los aeropuertos de Aena durante los nueve primeros meses del año 2017, con 42.637 y 38.230 vuelos respectivamente que acabaron llegando a su destino al menos 15 minutos más tarde de lo previsto. En total, la red pública de aeropuertos ha registrado hasta septiembre 307.364 casos de demoras.

La compañía irlandesa no dudó recientemente en acusar al Ministerio de Fomento y a Aena de buena parte de sus retrasos, al achacarlos a "un sistema de control del tráfico aéreo ineficiente, la gestión inadecuada de la inmigración y la falta de recursos policiales".