El tranvía bilbaíno solucionará en 2008 uno de los problemas que más quebraderos de cabeza ha dado a los viajeros desde que echó a andar el tren urbano, hace hoy cinco años.

Las máquinas que expenden los billetes darán más y mejor información para que esta operación sea más sencilla, según explicó ayer el director, Julián Eraso. Y, por supuesto, advertirán de la necesidad de validar el billete antes de montarse en el tren.

Durante estos años, según reconocen los responsables del tren urbano, muchos viajeros han sufrido este problema, lo que les ha llevado a quedarse fuera del vagón o, incluso, a entrar sin validar el billete, lo que acarrea una multa de 30 euros.

Éste es uno de los 20 compromisos que ha adquirido la empresa para mejorar la atención a los clientes. No es el único. Otra de estas atenciones pasa por devolver el dinero o cambiar el billete a los viajeros cuando el tranvía suprima una de sus líneas o el tren se retrase al menos 20 minutos. «Es raro», según admitieron los responsables del tranvía. Pero sucede. El año pasado, el tranvía se paró hasta en 55 ocasiones por causas externas.

«Un coche cruzado en mitad de la vía, una manifestación no programada... hacen que haya que suprimir algunos trenes», explica Martín Barbarías, jefe de servicio del tranvía. Entre esos casos, el año pasado el tranvía tuvo que suprimir varios servicios debido al infarto que sufrió un pasajero en pleno viaje. Estas paradas son un pequeño porcentaje de los 55.000 servicios que presta el tranvía al año.

Balance de 5 años

12 millones de viajeros.  En 5 años. Este año, serán tres millones, explicó ayer la consejera vasca de Transportes Nuria López de Gereñu.

San Mamés. La estación más utilizada con 317.000 viajeros al mes.

Celebración. Este martes, desde las 11.00 h en El Arenal, con música, una exposición, payasos, tarta y pasteles para todo el que se acerque.

Más metro y tranvía. El Gobierno vasco adjudicará la construcción del tranvía de Leioa y del metro entre Etxebarri y el Casco Viejo en 2008.