Fernando Rodríguez Villalobos, en el pleno de la Diputación de Sevilla
Fernando Rodríguez Villalobos, en el pleno de la Diputación de Sevilla EUROPA PRESS/DIPUTACIÓNSEVILLA

El presidente de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos (PSOE), ha llamado a no incurrir en "juicios de valor" apresurados sobre los ayuntamientos que cuentan con superávit presupuestario pero aún no pueden invertirlo, defendiendo además que es "perfectamente compatible" que un consistorio con superávit "recurra al endeudamiento" para sus inversiones.

En una entrevista con Europa Press, Fernando Rodríguez Villalobos ha evaluado una vez más la situación económica de los ayuntamientos de la provincia, después de los estragos de las políticas de austeridad y cruda restricción del gasto público.

Al respecto, recordemos que la Ley 2012 de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera regulaba que los excedentes económicos de las administraciones habrían de ser aplicados "a la reducción de endeudamiento neto". No obstante, una disposición adicional a dicha norma permitía que, en determinadas circunstancias, los excedentes presupuestarios fuesen aplicados en inversiones, siempre que las mismas se atuviesen al concepto de "financieramente sostenibles".

Esta regulación ha continuado a lo largo de los años y, de hecho, la disposición adicional 96 de la Ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2017 determina expresamente "el destino del superávit de las administraciones locales correspondiente a 2016".

Merced a ello, el Ayuntamiento de Dos Hermanas acordaba recientemente invertir en actuaciones municipales 811.000 euros derivados del superávit o excedente arrojado por la liquidación de sus presupuestos municipales de 2016.

Del mismo modo actúo el Consistorio de San Juan de Aznalfarache, que hace pocos meses decidía aplicar 185.395 euros, fruto de su liquidación presupuestaria de 2016, en mejoras en sus instalaciones municipales.

En el caso del Ayuntamiento de Sevilla, de otro lado, aunque cerró 2016 con un superávit de 59 millones de euros, concertó para 2017 un préstamo de casi 19 millones de euros a fin de sufragar sus inversiones, programando otro préstamo de 31 millones para este año pese a que las previsiones apuntan a un excedente de 86 millones en el cierre del ejercicio presupuestario 2017.

Ante situaciones como las descritas, Villalobos ha abogado por no apresurarse en "juicios de valor" respecto a la gestión o situación económica de cada uno de los ayuntamientos de la provincia. En ese sentido, ha recordado que todas las administraciones están sujetas a la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, que a su juicio puede dar lugar a diversas "particularidades".

LOS "SÍNTOMAS"

Y es que, según el presidente de la Diputación, es cierto que "el hecho de que un Consistorio tenga superávit es un claro síntoma de que está cumpliendo las reglas fiscales que manda la ley". No obstante, la mencionada ley ocasiona que haya ayuntamientos que "tengan superávit y sin embargo no puedan destinarlo a inversiones, porque para poder emplearlo en inversiones financieramente sostenibles, además de contar con superávit, es necesario contar con un remanente de tesorería positivo".

"Es más, en el caso de aquellos ayuntamientos que recurren a préstamos no hay un síntoma de que estén haciendo las cosas mal", ha puntualizado Villalobos, poniendo que relieve que si los consistorios recurren actualmente a préstamos "es porque su regla de gasto les permite hacerlo". "Es decir, resulta perfectamente compatible el hecho de que un ayuntamiento saneado recurra al endeudamiento y además tenga superávit", ha resumido el presidente.

"LOS PROBLEMAS DE LIQUIDEZ ESTÁN DESAPARECIENDO"

En cualquier caso, Rodríguez Villalobos ha asegurado que "lo que sí está claro es que los problemas inmediatos de liquidez en las arcas municipales están desapareciendo". Buena prueba de ello, según ha argumentado, son los resultados del Fondo Extraordinario de Anticipos Reintegrables (FEAR) que cada año pone la Diputación a disposición de los ayuntamientos sevillanos, sin costes financieros y con cargo a la propia recaudación de tales administraciones locales.

Y es que, en el caso de 2017, anualidad en la que los ayuntamientos de la provincia han tenido a su alcance anticipos por importe global de unos 70 millones de euros, la primera convocatoria de este programa se saldó con la adjudicación de adelantos por valor de 46,73 millones, y 20 de esos millones fueron solicitados para inversiones y sólo diez para la refinanciación de la deuda a largo plazo.

"Eso quiere decir que las arcas locales ya están respirando y miran al futuro con mayor optimismo", ha defendido el presidente de la Diputación, que en paralelo ha defendido el apoyo de su institución a los ayuntamientos en su camino hacia el saneamiento y el mantenimiento de los servicios públicos.

En ese sentido, ha recordado que, además del FEAR, la línea provincial de anticipos ordinarios a los ayuntamientos ha distribuido durante 2017 adelantos por valor de 250 millones de euros, "que hacen que las arcas locales cuenten mensualmente con liquidez y no tengan que esperar a los periodos recaudatorios para ello".

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