Un delfín Tucuxi muerto en aguas brasileñas
Un delfín Tucuxi muerto en aguas brasileñas. EFE

La muerte por razones aún no esclarecidas de al menos 78 ejemplares de delfín tucuxi en los últimos 17 días en la bahía de Sepetiba, en el litoral del estado de Río de Janeiro, pone en riesgo a una de las especies de cetáceos más amenazadas de extinción en Brasil, alertaron hoy ecologistas. El delfín gris habita la cuenca del Amazonas y diferentes estuarios a lo largo de la costa atlántica sudamericana y centroamericana.

El hecho fue denunciado en sus redes sociales por el Instituto Boto Cinza, una organización no gubernamental que trabaja por la preservación de esta especie marina. La organización alega haber recogido desde mediados de diciembre 78 cuerpos de defines de esta especie encallados en playas de Sepetiba, una bahía que cuenta con la mayor población del delfín en Brasil.

Según el Instituto Boto Cinza, el número de delfines muertos equivale a cerca del 10 % de los 800 ejemplares de tucuxi que se calcula que viven en la bahía de Sepetiba. El número de tucuxis muertos en menos de un mes dobla los 32 que fueron recogidos en todo 2010 y también supera los 69 encontrados en 2016.

Los investigadores del Instituto dijeron que aún no se conocen las causas de las muertes ni las razones para el significativo aumento de los casos pero aclararon que al parecer no están relacionadas con la pesca predadora de delfines que históricamente se ha registrado en la bahía.

"Todos los cuerpos serán sometidos a necropsia y a estudio veterinario para que podamos entender lo que está ocurriendo", afirmó el Instituto Boto Cinza en su Facebook, donde relata que viene recogiendo hasta cuatro o cinco delfines muertos por día en la bahía.

La mortandad ya es investigada por especialistas de la Universidad del Estado de Río de Janeiro (UERJ) y de la Universidad de Sao Paulo (USP) pero el resultado de los exámenes de laboratorio sólo se conocerán a finales de enero. Los ecologistas también alertaron que los animales vivos avistados en los últimos días parecen débiles y las crías tienen lesiones en la piel.

La importancia de la población de esta especie en Sepetiba, la mayor del mundo, llevó al Gobierno brasileño a crear en la región un Área de Protección Ambiental (APA) para el Tucuxi de 240 kilómetros cuadrados, prácticamente la mitad del área de la bahía.