El cineasta estadounidense Aaron Sorkin (Nueva York, 1961) nació para contar historias. Ninguno de sus relatos, como director y como guionista, deja indiferente, y eso lo sitúa una y otra vez entre los favoritos de las temporadas de premios de cine y televisión.

Su última propuesta, Molly's Game, no ha sido menos y se acerca a los Globos de Oro, los Critics Choice Awards y los Satellite Awards con dos nominaciones que se repiten en todos ellos: mejor actriz, en reconocimiento al trabajo de Jessica Chastain, y mejor guion adaptado, una categoría en la que Sorkin siempre parte como favorito. Además, es probable que estas menciones se repitan el 23 de enero, cuando se anuncien las candidaturas a los Óscar.

Una vez más, Sorkin ha vuelto a encontrar la inspiración en un caso real. El filme cuenta la historia Molly Bloom, una joven y carismática esquiadora que, tras abandonar su prometedora carrera por una lesión, acabó convirtiéndose en la princesa de las partidas de póker clandestinas más cotizadas de Estados Unidos. Por sus partidas pasaron las más grandes estrellas de Hollywood y numerosas personalidades del mundo del deporte, los negocios e incluso de la mafia. Pero su reinado se derrumbó cuando el FBI la convirtió en su objetivo.

Este papel podría reportarle a Chastain la primera estatuilla dorada de su carrera, tras haber estado nominada anteriormente por Criadas y señoras y La hora más oscura, con la que sólo logró llevarse el Globo de Oro.

'Molly's Game' podría reportarle a Chastain la primera estatuilla dorada de su carreraPor su parte, Sorkin podría hacerse con su segundo Óscar, galardón al que ha optado ya en dos ocasiones gracias a los que son probablemente sus trabajos más brillantes para la gran pantalla hasta la fecha, La red social (con la que lo ganó) y Moneyball.

Estas dos películas, la primera sobre la creación de Facebook y la segunda centrada en el peculiar caso del triunfo de un equipo de béisbol, representan perfectamente los pilares sobre los que se sustenta su cinematografía: historias habladas, repletas de diálogos siempre llenos de contenido, nunca vacíos, entre personajes elocuentes y carismáticos; un estilo visual sobrio pero eficaz, con mucho gusto estético y amor por el plano secuencia; y, sobre todo, un gran apego a la actualidad, a los hechos que están forjando la Estados Unidos del siglo XXI.

Incluso sus relatos de ficción, como las aclamadas series El ala oeste de la Casa Blanca y The Newsroom, que muestra los entresijos de la redacción de los informativos de una cadena de televisión, no se alejan mucho del "basado en hechos reales", ya que sus capítulos siempre se nutrían de asuntos actuales.

Antes de The Newsroom (2012), Sorkin ya había demostrado su gusto por los medios de comunicación y las noticias en otras dos series, Sports Night (1998) y Studio 60 on the Sunset Strip (2006). Esa misma pasión por la comunicación es la que le ha llevado a ir más allá de la televisión y fijarse en medios más actuales y las figuras que han ayudado a crearlos, Mark Zuckerberg en La red social y Steve Jobs en el filme homónimo, protagonizado por Michael Fassbender y que le dio su segundo Globo de Oro. Ahora, Molly llega para intentar ampliar esa colección de trofeos.