España disfrutó el año pasado de su mejor ejercicio para el empleo desde 2005. Sumó 611.146 nuevos cotizantes al sistema de Seguridad Social y redujo en 290.193 personas la cola de parados ante sus oficinas de empleo, según los datos laborales publicados este miércoles por el Gobierno.

Hay que remontarse doce años atrás para asistir a un empujón tan grande del empleo. Aquel año, en 2005, el Gobierno socialista acometió una regularización de extranjeros que impulsó la cifra de cotizantes. "Sin ese dato, sería el dato más importante de toda la serie", ha presumido el secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos. "Ha sido el mejor año para el Empleo", zanjó sin medias tintas su jefa, la ministra Fátima Báñez.

Con la subida del año pasado ya son 18.460.201 los afiliados en España, la cifra más alta desde 2008 pero aún lejana de esos 20 millones que Mariano Rajoy se impone como meta para 2020. "Llegaremos al objetivo si hacemos las cosas con sentido común y cada uno pone de su parte; el único factor de incertidumbre es puramente político", argumentó el presidente tras conocer los datos laborales, en una clara referencia a Cataluña.

Cataluña sigue sufriendo la deriva soberanista

Y es que la situación política en Cataluña vuelve a cobrarse un peaje en las cifras laborales. "Sumó en diciembre 148 afiliados cuando el año pasado fueron 4.689; eso supone una caída del 96,8%", ha explicado el responsable del organismo de la Seguridad Social.

Afiliación 2016 2017
CC AA Dic Anual Dic Anual
Cataluña +4.689 +119.185 +148 +110.747
Madrid +16.015 +94.753 +13.651 +119.364

Fuente: Ministerio de Empleo y Seguridad Social

La divergencia con otras comunidades es apreciable. Madrid, por ejemplo, sumó 13.351 nuevos afiliados el mes pasado. Y ha superado a Cataluña como la región que más afiliación aporta anualmente con 119.364 nuevos empleos, por los 110.747 cotizantes agregados en la autonomía catalana. La situación entre ambas autonomías se ha dado la vuelta respecto del año pasado, cuando se creaba menos empleo anual en la región madrileña.

Si no hubiéramos tenido este problema los datos de paro serían mejoresLas cifras de desempleo tampoco favorecen a Cataluña. Ha pasado de ser la segunda comunidad que más redujo el paro en 2016 (-12,03%, 62.023 parados menos) a ser la undécima este año, con un recorte del 7,85% (apenas 35.627 menos). "Si no hubiéramos tenido este problema [en Cataluña], los datos de paro serían mejores", dijo Báñez.

El paro baja menos que en años anteriores

El mordisco a la cola del paro, a diferencia de las cifras de afiliación, ha sido más modesto. El año pasado no se llegó a 300.000 registros borrados en las ventanillas, cuando en 2016 se alcanzaron los 354.203 y en 2016 los 390.534. En todo caso el número de parados ha adelgazado en este año por quinta vez consecutiva y lo ha hecho hasta los 3.412.781 desempleados, lo que supone el número más bajo de desocupados en España desde 2008.

Las buenas cifras anuales no ocultan, sin embargo, una desaceleración del mercado de trabajo en diciembre comparado con el mismo mes del año pasado. La suma de 42.444 nuevos cotizantes y la reducción de 61.500 parados suponen cifras inferiores a las registradas el pasado diciembre, que ascendían a 68.531 y 86.849, respectivamente.

Desaceleración laboral en diciembre

Como suele ser habitual en el sprint final del año, la campaña navideña ha vuelto a colocar al comercio como el sector de actividad que más empleo genera, con 30.085 nuevos afiliados. Una cifra que, en todo caso, también es inferior a los 34.821 que creó la actividad comercial el año pasado. "La campaña navideña no solo concentra ya en diciembre el mayor consumo, sino que se reparte a lo largo del trimestre", justificó Burgos.

"Empleo no cualificado, temporal y con jornadas maratonianas, donde el principal producto rebajado es el trabajador", lamenta Laura Estévez, secretaria de Estudios Sindicales de USO, que subraya que el 91% de los contratos temporales firmados el pasado mes fueron de obra y servicio, o eventuales por circunstancias de la producción.

No es la opinión del Gobierno. El secretario de Estado de Empleo, Juan Pablo Riesgo, prefiere dos cifras más positivas. La primera, que en 2017 "se han registrado un 7,6% más de contratos (21.501.303) que el año anterior". Y la segunda, que los indefinidos (1.929.250) han escalado en porcentaje (12,61%) más que los temporales (7,15%).

La hostelería pierde 14.816 cotizantes, algo muy relacionado con la pérdida de actividad turística por la llegada del frío. La construcción también sufrió (-16.256) en diciembre la suspensión temporal de obras en construcción (aunque fue la actividad que más ha crecido en el último año, un 10,4% más de cotizantes).

"El balance es un mercado laboral dañado que no se recupera de la crisis y de las políticas del PP", opina Mª Carmen Barrera, secretaria de Empleo de UGT. La dirigente sindical señala que "la precariedad lo domina todo, tanto el empleo como el desempleo": cuatro de cada 100 contratos firmados en diciembre fueron fijos y completos; y las ayudas estatales no llegan al 42,1% de los parados.

Los otros datos laborales de diciembre

La agricultura, el único sector que pierde cotizantes. La agricultura, ganadería y pesca cerraron el año con 1.163.148 afiliados, un 0,68% menos que el año pasado. "La sequía y la mala climatología ha afectado a las campaña", lamenta Tomás Burogs. La industria, la construcción y los servicios crecieron sin embargo un 3,27%, 7,38% y 3,49%, respectivamente.

Crece más la ocupación masculina. Hasta 9,9 millones de hombres estaban afiliados a la Seguridad Social a finales de año, un 3,50% más. El incremento supera al de las mujeres (3,34%), que se contabilizan en 8.554.022 en las listas de cotización del organismo público.