Disturbios en Amiens (Francia)
Un coche aparece quemado en la calle en Amiens (Francia). Guillaume Clement/ EFE

El ministro francés del Interior, Gérard Collomb, consideró este martes que para hacer frente a los fenómenos de violencia, como las agresiones de las fuerzas del orden o la quema de coches en los barrios conflictivos del país hacen falta "reformas de fondo" y también una policía bien implantada allí.

En una entrevista a la emisora de radio Europe 1, Collomb se refirió al incendio durante la Nochevieja de 1.031 coches en toda Francia, un fenómeno que se repite cada año, e hizo notar que eso es algo que "está localizado en unos ciertos barrios de ciudades".

Afirmó que con la "policía de seguridad cotidiana" que el presidente francés, Emmanuel Macron, ha prometido poner en marcha, y con el reforzamiento de las fuerzas del orden se va a trabajar para que esos hechos "no se reproduzcan en los próximos años".

Preguntado por las agresiones contra cinco agentes que se produjeron durante la Nochevieja, y en particular una que fue grabada y divulgada en las redes sociales contra una pareja de policías en la ciudad de Champigny sur Marne, a las afueras de París, dijo que "son actos salvajes totalmente inadmisibles".

Explicó que los investigadores están examinando los vídeos, lo que va a permitir "encontrar a los agresores", y también que Macron le telefoneó dos veces para preguntarle sobre las pesquisas, lo que muestra que el jefe del Estado "está dispuesto a poner fin a estas violencias" con más policía implantada en los barrios conflictivos.

Collomb hizo hincapié en que hay que tener en cuenta las agresiones a cinco policías en relación con el dispositivo de seguridad que se había desplegado para la Nochevieja en Francia, con cerca de 140.000 personas. El dispositivo "permitió a la casi totalidad de los franceses una celebración serena", sentenció.

Pero el ministro reconoció que habrá que hacer igualmente "reformas de fondo" de carácter social y urbanístico en esos barrios que "no pueden seguir así".

"Esta sociedad de la violencia no puede continuar en los próximos años, hay que poner fin", añadió.

Tras recordar que esa noche "para nosotros la amenaza principal, el mayor temor era un atentado terrorista", teniendo en cuenta que en la avenida de los Campos Elíseos se concentraron de 200.000 a 300.000 personas para los festejos, consideró que globalmente "las cosas fueron bien.