Dispositivo policial en Washington
Un dispositivo policial en Estados Unidos. Michael Reynolds / EFE

Un agente de Policía murió este lunes y otras seis personas -entre ellos cuatro policías- resultaron heridos en un tiroteo a las afueras de Denver, en Colorado (oeste de Estados Unidos), donde el sospechoso del suceso también falleció, abatido por disparos de bala.

El suceso se produjo de madrugada, cuando varios agentes de la oficina del sheriff del condado de Douglas, situado al sur de Denver, acudieron a un edificio de apartamentos en la localidad de Highlands Ranch para responder a una llamada que denunciaba una disputa doméstica.

"Durante la investigación, hubo disparos y múltiples agentes resultaron heridos", señaló la oficina del sheriff en un tuit. Poco después, la oficina concretó que fueron cinco los agentes que recibieron disparos, y confirmó la muerte de uno de ellos, identificado como Zackari Parrish, de 29 años.

"Dos civiles recibieron también disparos del sospechoso. El sospechoso recibió disparos y se cree que está muerto y que ya no supone una amenaza", indicó la autoridad local en otro tuit. El sheriff del condado de Douglas, Tony Spurlock, dijo en una conferencia de prensa que el sospechoso usó un rifle y disparó al menos 100 balas contra los agentes.

Una posible emboscada

"Él sabía que veníamos", afirmó Spurlock, quien sugirió que el sujeto podría haber planeado una emboscada contra los policías. Los agentes que sobrevivieron al tiroteo se encuentran en estado estable y se espera que se recuperen, igual que los dos civiles heridos, según el sheriff.

El presidente estadounidense, Donald Trump, envió en un tuit sus "más profundas condolencias a las víctimas del terrible tiroteo en el condado de Douglas" y "a sus familias". "Amamos a nuestra policía y a nuestros agentes de aplicación de la ley. ¡Que Dios los bendiga a todos!", añadió Trump.

Durante varias horas de la mañana, las autoridades advirtieron de que la escena del crimen seguía en activo, y urgieron a los residentes de la localidad a evitar la zona del edificio de apartamentos.

La oficina del sheriff emitió una alerta roja que instruía a los habitantes de un perímetro señalado de Highlands Ranch a "quedarse donde están, evitar las ventanas y mantenerse alejados de los muros exteriores".

Además, se estableció un refugio de emergencia para acoger a los ciudadanos de esa localidad de casi 100.000 habitantes que pudieran haberse quedado fuera de su hogar debido al tiroteo.