Socorrista
Un socorrista de la Cruz Roja. L.J.CAMEJO

Un total de 539 personas han muerto por ahogamientos en España este año, hasta el 27 de diciembre. La mayoría eran varones y fallecieron bañándose en playas, según el informe de la Asociación española de Técnicos en salvamento Acuático y Socorrismo (Aetsas).

Durante todo el año, el informe de Aetsas recoge 980 incidentes, con 1.256 víctimas, de las que 539 perdieron la vida, según los datos adelantados por la asociación a 20minutos. Así, el 43% de los incidentes se saldan con resultado mortal, algo más del 20% son hospitalizados o necesitan asistencia médica. Apenas el 30% se saldan sin consecuencias mayores para las víctimas.

Por sexos, el estudio corrobora que los varones sufren mayor número de incidentes y por tanto de víctimas mortales, en una proporción de 75% a 25%.  En los rescates  ahogamientos no mortales, la proporción baja a un promedio de 60% hombres y 40% mujeres. Entre las causas que los expertos esgrimen para explicar la diferencia consta "una mayor actividad (de los hombres) en torno al agua" y "la asunción de conductas de mayor riesgo".

De los 539 fallecimientos por ahogamiento, 431 eran hombres, por 108 mujeres y 32 niños menores de edad.

Como parece lógico, los meses centrales del año acumulan un mayor número de incidentes acuáticos, según el estudio que obvia los ahogamientos de inmigrantes o refugiados en las costas al intentar llegar a España. Sin embargo, puntualizan que el fenómeno del ahogamiento no es exclusivo de los meses de junio, julio y agosto, sino que sigue en el resto del año.

La asociación de socorristas acuáticos asegura en su informe que el perfil del ahogado ha cambiado en los últimos diez años y la curva se ha ido desplazando hacia los adultos de más edad. Lo achacan a un salto cultural por el cual la población jubilada tiene más acceso al medio acuático, por la popularización de los viajes del IMSERSO. "Las playas se han llenado de personas mayores con escaso conocimiento d elos riesgos de ese entorno acuático", aseguran. Asimismo, las patologías propias de las edades de personas avanzadas también podrían concurrir.

En relación a los niños menores de 14 años, el informe destaca que la probabilidad de que un niño sufra un ahogamiento se incrementa entre los 12 meses y los 48 meses, cuando adquieren las destrezas motoras como para andar y empezar a desenvolverse. A nivel mundial, además, el ahogamiento es la causa de muerte accidental más habitual entre los 5 y los 14 años, se señala.

Galicia, Asturias y Cantabria, destacan negativamente en cifras de víctimas en relación a sus niveles de ocupación Los socorristas recomiendan el vallado de piscinas domésticas, porque reduce el riesgo de ahogamiento en un 85%. La vigilancia y supervisión paterna "prácticamente eliminan el riesgo de que el niño sufra un incidente con amenaza vital". La falta de supervisión adulta está directamente relacionada con el 25% de los incidentes de ahogamiento de menores.

Respecto a la localización de estos accidentes, el 72% se producen en playas o en el entorno marino, y un 18% en aguas interiores. Apenas un 6% lo fueron en piscinas, en su mayoría domésticas y privadas. En las piscinas el estudio señala que la falta de habilidades de natación, conductas de riesgo como el consumo alcohólico u otras patologías influyen en los incidentes de ahogamiento.

Un dato relevante es que la mayoría de los ahogamientos ocurren en circunstancias en las que las condiciones del medio acuático son buenas. Poco más del 10% ocurrieron en malas condiciones del agua o con Bandera Roja en la playa.

Como factores de riesgo, el análisis destaca ser mayor de 65 años, la presencia de patologías previas, estar en entornos peligroso o no respetar las normas de seguridad.

Envidentemente, dice el informe, las comunidades y provincias con mayor número de incidentes corresponden a las zonas costeras con mayor afluencia estacional en sus playas, pero destaca que Galicia (70), Asturias (19) y Cantabria (24), destacan negativamente en cifras de víctimas en relación a sus niveles de ocupación. Con todo, se producen más fallecimientos en Canarias (93) y Andalucía (77). Y siendo un país con tanto turista, no resultará extraño que en 2017 una de cada cuatro personas que sufrió un ahogamiento en España fuera extranjera.

Recientemente, expertos y profesionales en prevención de ahogamientos han considerado "caótica" la dispersión normativa, así como los criterios y la ausencia de un sistema de evaluación para formar al socorrista profesional en España, por lo que han solicitado unificarla y protocolizar la gestión de los servicios de socorristas en las playas.