Audiencia Nacional
Un furgón de la Guardia Civil llega a la Audiencia Nacional. EFE/Luca Piergiovanni

La Audiencia Nacional ha decretado la libertad provisional de Yassin el Mourabet, Abdessadek Essalhi y Walid Oudra, detenidos en noviembre de 2015 en Madrid y para quienes la fiscal pidió en un juicio que terminó la semana pasada siete años de prisión por pertenencia a la organización yihadista Estado Islámico.

En sendos autos, el tribunal razona que adopta este acuerdo "dado el estado de deliberación de la sentencia y visto el tiempo que llevan privados de libertad", aunque aclara que esta medida no tiene el ánimo de prejuzgar el fallo.

Los magistrados disponen la libertad provisional de todos ellos con designación de domicilio a efectos de citaciones y notificaciones, prohibición de salida del territorio nacional, retirada del pasaporte y comparecencia una vez a la semana en la sede judicial, Comisaría de Policía o puesto de la Guardia Civil más próximo a su domicilio.

La Audiencia dejó el miércoles pasado visto para sentencia el juicio de estos tres marroquíes, para los que la fiscal mantuvo su acusación de pertenencia a organización terrorista aunque tras el desarrollo de la vista pidió que sean condenados a siete años de cárcel cada uno de ellos, dos menos de los que solicitaba en sus conclusiones provisionales.

El tribunal aclara que esta medida no tiene el ánimo de prejuzgar el falloAdemás planteó unas alternativas para el caso de que la Sala no aprecie dicho delito: que sean condenados por adoctrinamiento o autoadoctrinamiento a entre seis y cinco años de prisión los dos primeros y a cinco años el tercero con posibilidad de sustituir la pena menor por expulsión de España.

Los abogados defensores reclamaron la absolución además de su inmediata puesta en libertad incluso antes de que se dicte sentencia, a lo que se opuso el Ministerio Público.

La fiscal mantuvo que en el juicio ha quedado probado que la Policía tuvo que detenerles en 2015 al tener indicios de que podían cometer un atentado contra un centro de reunión de musulmanes del credo sufí —Estado Islámico es del credo suní— en el barrio de Prosperidad de Madrid, cerca de la casa donde residía Walid Oudra.

Los tres acusados hicieron uso de su derecho a la última palabra."Soy inocente y confío en la justicia", dijo Yassin El Mourabet, a lo que Abdessadek Essalhi añadió: "Por favor que se haga justicia, estamos en la cárcel por no hacer nada". Walid Oudra aprovechó su turno para rechazar la acusación de la fiscal de que contactó con un terrorista combatiente en Libia.

Durante su informe, Marcos García Montes, abogado de Yassin El Mourabet, denunció "la magnificación policial" en algunas operaciones contra el yihadismo y que en ocasiones "se bordea la islamofobia por unos atentados repugnantes pero por los que se mete en el mismo saco a islamistas religiosos con yihadistas".

"También los cristianos hacemos barbaridades", apostilló el letrado, quien estimó que algunos procedimientos contra presuntos yihadistas obedecen a un interés político para hacer constar de que España es el primer país del mundo y el "faro universal" en la lucha contra este tipo de terrorismo.