La situación en Cataluña ha marcado este 2017 el mensaje de Navidad del rey Felipe VI, en el que ha reconocido desde un primer momento que ha sido "un año difícil para nuestra vida en común" debido a esta crisis.

En su discurso, de unos 10 minutos de duración y emitido desde el Salón de Audiencias del Palacio de La Zarzuela, el monarca ha querido resaltar que "España es hoy una democracia madura, donde cualquier ciudadano puede pensar, defender y contrastar, libre y democráticamente, sus opiniones y sus ideas; pero no imponer las ideas propias frente a los derechos de los demás".

En este sentido, y en el marco de los graves acontecimientos ocurridos en los últimos meses del año en Cataluña, ha pedido "respetar y preservar los principios y valores de nuestro Estado social y democrático de Derecho", porque "cuando estos principios básicos se quiebran, la convivencia primero se deteriora y luego se hace inviable".

Vestido con traje gris, camisa blanca con raya fina y corbata en tonos azules, Felipe VI ha admitido, no obstante, que en el camino recorrido en la historia de la democracia española "no todo han sido aciertos": "Persisten situaciones difíciles y complejas que hay que corregir, y que requieren de un compromiso de toda la sociedad para superarlas".

El jefe del Estado ha llamado a "seguir construyendo, mejorando" y "actualizando" España sobre "la base sólida de los principios democráticos y los valores cívicos de respeto y de diálogo que fundamentan nuestra convivencia".

Respecto a las elecciones del pasado 21 de diciembre, Felipe VI ha lanzado un mensaje a los representantes que conformarán el nuevo Parlament el próximo enero: "Ahora deben afrontar los problemas que afectan a todos los catalanes, respetando la pluralidad y pensando con responsabilidad en el bien común de todos".

"El camino no puede llevar de nuevo al enfrentamiento o a la exclusión", ha advertido el jefe del Estado, ya que "solo generan discordia, incertidumbre, desánimo y empobrecimiento moral, cívico y económico de toda una sociedad". Además, ha pedido frenar la fractura social que el procés ha generado en Cataluña remarcando que "las ideas no distancien ni separen a las familias y a los amigos".

En meses marcados también por la fuga de empresas en esta Comunidad, Felipe VI ha exigido que "renazca la confianza, el prestigio y la mejor imagen de Cataluña".

Se da la circunstancia inédita de que este ha sido el segundo mensaje insitucional del rey televisado tras el emitido el pasado 4 de octubre, días después del referéndum convocado en Cataluña, y en el que acusó al Govern de Puigdemont de "deslealtad" y de "fracturar y dividir" a la sociedad catalana. En esta ocasión, el tono ha sido más conciliador. Aparte de la cuestión catalana, el monarca ha querido repasar otros asuntos que han marcado la actualidad española este año, usando como broche un alegato para poner fin a la lacra de la violencia machista.

Paro y desigualdad

El rey se ha referido también en su discurso a la importancia de crear "puestos de trabajo estables": "Tiene que ser siempre un objetivo esencial y prioritario".

Además, ha recordado cómo la desigualdad y las diferencias sociales "generadas por la crisis económica" han dañado a "no pocas familias" y han "afectado al futuro de muchos jóvenes".

Terrorismo

Tampoco se ha olvidado el monarca de la amenaza del terrorismo yihadista, especialmente tras los atentados el pasado verano en Barcelona y Cambrils, a los que ha hecho mención expresa en su mensaje. "Los españoles sabemos muy bien que solo desde la unidad democrática, la firmeza del Estado de Derecho, y la eficacia de la cooperación internacional, podremos vencerlo y derrotarlo. Y así lo haremos, teniendo siempre muy presentes el recuerdo y el respeto permanente a sus víctimas", se ha referido.

Corrupción

Respecto a la corrupción, "una de las principales preocupaciones de la sociedad", ha demandado una "correcta administración del dinero público" para que sea erradicada y que "los ciudadanos puedan confiar plenamente".

Medio Ambiente

Otro de los "problemas" que el rey ha mencionado en su mensaje es el del cambio climático. En este sentido, ha hecho un alegato en defensa del medio ambiente y de la lucha contra el calentamiento global, cuyos riesgos "ya estamos sufriendo". Por este motivo, ha pedido a la ciudadanía ser "muy conscientes de ello, e implicarnos todos mucho más", y al Gobierno español que "debe mantenerse firme en sus compromisos ante un problema que afecta a todo el planeta y que requiere soluciones no solo globales, sino verdaderamente urgentes".

Violencia machista

Por último, el monarca ha recordado a las mujeres víctimas de la violencia machista, "una lacra inadmisible que nos hiere en nuestros sentimientos más profundos y nos avergüenza e indigna". En este sentido, ha pedido a las administraciones que mantengan "la firmeza y el apoyo político para ayudar y defender a las víctimas", y a la sociedad que se conciencie "contra esa violencia, criminal y cobarde, que degrada nuestra convivencia".