Modelo tributario de IKEA
Modelo tributario de IKEA IKEA

La firma de mobiliario sueca funciona desde los años 80 como un modelo de franquicias. El grupo Inter Ikea gestiona estas franquicias pero no es su dueña. Cada tienda paga un porcentaje del 3% de su cifra de negocio a Inter Ikea Systems, una firma subsidiaria del grupo Ikea radicadada en los Países Bajos que recibe esta cantidad de todas las tiendas que la firma tiene por el mundo. A cambio, las tiendas pueden usar la marca de la compañía.

Lo que investiga ahora la Comisión Europea ahora es qué beneficios fiscales ha recibido Inter Ikea Systems del Gobierno holandés a cambio de radicar su sede en el país y que le podrían conferir una ventaja fiscal sobre otras compañías del país. Algo que rompería las reglas de la UE.

Bruselas investiga en concreto dos acuerdos fiscales entre el Gobierno holandés y la compañía sueca sellados en 2006 y 2011. El acuerdo de 2006 fijaba el cálculo del pago anual que Inter Ikea Systems realizaba a otro grupo de la multinacional llamado I.I. Holding, radicado en Luxemburgo, que mantenía los derechos de propiedad intelectual por el concepto de franquicias de Ikea.

Esos derechos se otorgaban en exclusiva precisamente a Inter Ikea Systems para que desarrollase la idea. Ese pago se elevaba a una gran parte de los ingresos de Inter Ikea Systems e iban a parar a Luxemburgo... donde no tributaban con arreglo a una ley fiscal de aquel país que se remontaba a 1929.

La Comisión decidió en julio de 2006 que esa falta de tributación en Luxemburgo era ilegal y exigió fulminarla antes de 2011. Es decir, pedía que I.I. Holding pagara impuestos allí como el resto de empresas.

¿Cómo reaccionó Ikea? Cambiando su estructura. La filial 'Systems' compró en 2011 los derechos intelectuales que antes eran propiedad de 'Holding' y para financiar la operación recibió un préstamo de su matriz en Liechtenstein.

Los Países Bajos firmaron entonces el segundo acuerdo con 'Systems' en el que avalaba la compra de esos derechos intelectuales, avalaba los intereses que pagaría a su matriz por el préstamo y permitía deducir estos de los beneficios tributados en el país.

Bruselas apunta ahora que a través de este pago de intereses, "buena parte de los beneficios de Systems van a parar a Liechtenstein". Es decir, se marchan de la Unión Europea.