En las ventanas del cuarto piso de Torrecerredo, 34 -en el barrio ovetense de Ciudad Naranco- unos carteles dicen «No al derribo». El propietario, la empresa Vixilco, quiere tirarlo y levantar uno nuevo con
una planta más que el actual, de cinco. Pero en el inmueble actual, de los años 70, viven aún tres familias.
El dueño ya ha solicitado permiso al Ayuntamiento y a la Delegación del Gobierno para derribarlo. El primero ha denegado el permiso pero la decisión última corresponde a la Delegación del Gobierno. Si lo deniega «tememos que nos acosen hasta que nos vayamos», dice una de las inquilinas, Montse Ramos.
Si lo acepta, se quedarán sin la casa de 90 metros en la que viven desde hace 35 años y por la que pagan 100 euros.