La persecución judicial a casos de corrupción urbanística parece que ha despertado el interés de los gallegos para exigir derechos. De hecho, el urbanismo y la vivienda fueron las protagonistas en las quejas que los ciudadanos enviaron al Valedor do Pobo, Benigno López, que ayer presentó el informe anual del ejercicio 2006 ante la Xunta.

El Valedor recibió en esos doce meses 1.805 reclamaciones, y 233 (un 26% más que en 2005, cuando se recibieron 185) hacían referencia a la incorrecta utilización de terrenos públicos, malas gestiones urbanísticas o problemas en la ejecución del programa de ayudas públicas al alquiler. Las quejas también aumentaron, ya que a lo largo de 2006 los gallegos presentaron 500 más que el año anterior (con 1.309). Tras la vivienda y el urbanismo, la justicia es el segundo caballo de batalla de los gallegos (193 protestas), seguida de la educación y el bilingüismo (182), la sanidad (167), o el medioambiente (con 165 escritos).

La contaminación acústica, el botellón, los incendios y las antenas de telefonía también centraron las reclamaciones de los gallegos que pidieron ayuda al Valedor.

Vigo, a la cabeza

La Xunta, y sobre todo la Consellería de Educación, se situó en el ojo del huracán de las protestas ciudadanas y a ella hicieron referencia más de la mitad de las instancias enviadas al Valedor (1.079 del total de 1.805).

Por provincias, los que más acudieron a este organismo fueron los coruñeses, aunque por ciudades, Vigo se sitúa a la cabeza de Galicia con un total de 176 escritos, seguida de Santiago (151).