Las intensas lluvias que han caído en la última semana en Galicia han provocado que las cenizas del terreno calcinado por los incendios forestales de octubre hallan sido arrastradas hasta el cauce de las rías, un hecho que está poniendo en jaque a los mariscadores.

La mezcla de ramas, troncos, tierra y cenizas ha generado una especie de lodo que está poniendo en peligro la vida de plantas, peces y marisco, ya que impide que estos últimos puedan respirar, según alertan los mariscadores.

Todo este lodo se ha convertido en una pesadilla para quienes trabajan en este paisaje, que recuerdan la desolación que se vivió también días después de los devastadores incendios de 2006.

Esta vez, la turbidez del agua presagia que no se avecinan buenos tiempos, precisamente ahora cuando el marisco cotiza más alto. Los mariscadores solo esperan que no lleguen más lluvias torrenciales que les amarguen estas fechas tan señaladas.