Ofo, la marca de bicis chinas de alquiler que desembarca en Madrid y Granada
En estos primeros meses de actividad en España, Ofo ha puesto en las calles de Madrid unas 300 bicicletas, mientras que en Granada el plan iniciado en noviembre prevé que se desplieguen un millar de ellas. OFO SPAIN

La empresa china de bicicletas de alquiler Ofo, que ha desembarcado en España con varios centenares de ellas en Madrid y Granada, asegura que su objetivo es "facilitar la movilidad" en las ciudades españolas y "complementar" los sistemas públicos, como el madrileño BiciMad.

"Nuestro servicio es un complemento al sistema de movilidad, y no requiere inversión, la ofrece Ofo. Nos podemos alinear con los gobiernos, las ciudades, por ejemplo con Bicimad, somos un complemento para ellos", ha explicado la directora para España de esta empresa china, Chenxi Shi, en una entrevista.

Esta compañía, que tiene más de 10 millones de bicicletas repartidas por todo el planeta en 200 ciudades de 20 países, la mayoría en China pero también en otros países europeos, cuenta con más de 200 millones de usuarios y llegó a tener en noviembre a 32 millones de personas utilizando sus bicicletas el mismo día.

Su sistema permite al usuario que se descargue la aplicación para teléfonos móviles encontrar la bicicleta más cercana -identificable por su color amarillo y por no necesitar un espacio concreto para ser aparcada- y desbloquearla escaneando con su móvil el código sobre el candado, con un coste de 50 céntimos por cada media hora de uso hasta un máximo de 5 euros, dejándola en su destino.

"En España los ayuntamientos quieren fomentar el ciclismo en las ciudades, y tienen la misión de reducir las emisiones de gases contaminantes, creo que esto es una oportunidad para todos", ha señalado Shi.

En estos primeros meses de actividad en España, Ofo ha puesto en las calles de Madrid unas 300 bicicletas, mientras que en Granada el plan iniciado en noviembre prevé que se desplieguen un millar de ellas.

No obstante, en ambas ciudades se han encontrado con que las bicicletas han sido objeto de vandalismo y han tenido que retirar algunas para realizar reparaciones; un problema que también ha sufrido la singapurense oBike, que ofrece el mismo servicio en ambas ciudades.

La representante en España de Ofo ha asegurado que las bicicletas que han sido dañadas en Madrid y Granada son "un pequeño porcentaje" y ha quitado hierro al asunto al señalar que es algo que también les ha ocurrido en otros lugares, incluso en su país de origen, China.

En España somos los primeros en llegar, y al principio algunos las han cogido, las han escondido, las han dañado. Es algo que pasa en los primeros tres o seis meses.

"Este sistema de recogida libre de bicicletas al principio provoca mucha curiosidad a los usuarios. En España somos los primeros en llegar, y al principio algunos las han cogido, las han escondido, las han dañado. Es algo que pasa en los primeros tres o seis meses", ha reconocido Shi.

El sistema de candado incorporado, que no requiere de un lugar de estacionamiento concreto, a diferencia del sistema público de Madrid BiciMad que cuenta con islas de aparcamiento, facilita que el usuario pueda recoger la bicicleta en cualquier parte y dejarla en su destino.

Sin embargo, esto genera que estas bicis ocupen espacio público y puedan encontrarse amontonadas causando molestias a viandantes y servicios públicos, algo que ha provocado que ciudades como la capital holandesa Amsterdam hayan optado por prohibir estos servicios.

La responsable de Ofo en España ha explicado que estas imágenes de bicicletas amontonadas en calles proceden de ciudades chinas en las cuales han coincidido varias empresas con el mismo modelo de negocio y ha explicado que en algunas ciudades ya se han establecido cuotas máximas para cada compañía.

Ofo nació como un proyecto de un estudiante de la Universidad de Pekín, Dai Wei, que lanzó una comunidad de dueños de bicicletas para moverse por el campus en 2014, y acabó transformándola en un negocio que ha llevado a todos los continentes.

La empresa china, que se define como "una compañía tecnológica", se ha desarrollado gracias a inversiones de varios fondos de capital riesgo y compañías como la china Alibaba, que participó en la última ronda de inversión en julio, de 700 millones de dólares (592 millones de euros).

Aunque han declinado detallar la facturación de sus últimos años, fuentes de la dirección de Ofo han explicado que ya generan beneficios en varias de las ciudades en las que operan y esperan alcanzar el umbral de equilibrio el próximo año 2018.