El Patio de Banderas
El Patio de Banderas KAKO RANGEL

El Patio de Banderas oculta bajo su suelo una cripta arqueológica descubierta en 1976 y que pocos han podido contemplar. Los sevillanos curiosos que deseen conocer lo que hay en su interior lo podrán hacer.

El Ayuntamiento tiene prevista abrirla al público. No obstante aún no está decidido si de forma masiva o con cita previa, ya que el acceso es dificultoso.

Se trata de una antigua basílica paleocristiana del siglo IV después de Cristo. Su historia, al igual que la del Real Alcázar serán expuestas en una de las casas del Patio de Banderas.

El Estado cederá a la ciudad el número 15, según aseguró ayer Emilio Carrillo, delegado de Urbanismo. Esta cesión está vinculada al procedimiento impulsado por el Patronato del Real Alcázar para incorporar a su gestión las viviendas anexas a este conjunto palaciego.

En la antigua basílica paleocristiana, según los expertos, pudo haber sido inhumado en su día el erudito y arzobispo San Isidoro de Sevilla, cuyos restos mortales habrían sido trasladados a León en 1063.

Estos restos históricos, según informa Europa Press, fueron descubiertos por el arqueólogo y actual catedrático en la materia Manuel Bendala Galau, un sevillano que en tal año excavó en el sector noroccidental del Patio de Banderas descubriendo este templo del siglo VI d.C.