Sebastian Kurz
Sebastian Kurz, el líder de los conservadores austríacos. EFE

 El ministro de Exteriores de Austria y probable nuevo canciller federal, Sebastian Kurz, ha asegurado que el sistema solidario de reparto de refugiados en la Unión Europea (UE) es erróneo y que trabajará por cambiarlo, una postura que comparten también países como Hungría o Polonia.

El líder del conservador Partido Popular austríaco (ÖVP) respaldó así al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, que cuestionó este martes el mantenimiento de la cuotas obligatorias para reubicar refugiados.

"Tusk tiene razón cuando dice que las cuotas obligatorias de refugiados en la UE no han funcionado. Voy a abogar por cambiar esa equivocada política de refugiados", declaró Kurz a la agencia APA.

Tusk tiene razón cuando dice que las cuotas obligatorias de refugiados en la UE no han funcionado

El ministro, que está terminado de negociar la formación de Gobierno con los ultranacionalistas del FPÖ, afirmó que es necesario un cambio de política y que sin una eficaz protección de las fronteras exteriores de la UE no será posible controlar "el problema de la migración ilegal".

Tusk aseguró en una carta a los líderes de la UE que las cuotas de refugiados son un asunto que "divide" a los Veintiocho y se planteó si ese mecanismo no se ha demostrado ya "ineficaz".

Ese mensaje fue aplaudido por el Gobierno de Hungría, uno de los que más resistencia ha presentado al reparto solidarios de refugiados y por cuya postura se le ha abierto, junto a Polonia y la República Checa, un procedimiento de infracción.También Eslovaquia rechaza ese sistema

El mensaje de Tusk ha sido criticado por la Comisión Europea. El comisario europeo de Inmigración, Dimitris Avramópulos, ha llegado a calificar la propuesta de Tusk de "antieuropea".

A su llegada ayer a la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, la canciller alemana, Angela Merkel, reclamó solidaridad entre los socios comunitarios.

El aún jefe en funciones del Gobierno austríaco, el socialdemócrata Christian Kern, calificó de "desafortunada" la carta de Tusk y rechazó que algunos países no quieran colaborar "cuando no le gusta la carga".