Pastillas
Esa sustancia posibilitaba saltarse los requisitos exigidos para solicitar la eutanasia en Holanda. EUROPA PRESS

Un médico ha sido acusado por su esposa de haberle inyectado una solución abortiva en su bebida para que perdiera el bebé que iban a tener en común.

La denuncia la habría interpuesto en Arlington, Virginia, la mujer, que sufrió una intoxicación por la alta dosis de la píldora abortiva que utilizó el médico.

"No quería tener un bebé, por lo que trató de convencerme para que me practicara un aborto, lo que no quería hacer", declaró la mujer. Estaba embarazada de 17 semanas cuando bebió un té y al llegar al fondo de la taza descubrió "que había una sustancia arenosa allí", dijo Fiske. "Y cuando lo miré, podría decir que era una píldora que había sido triturada", recogen varios medios estadounidenses.

Horas después, la mujer comenzó a tener contracciones. Se puso de parto y fue asistida de urgencia en el Virginia Hospital Center, donde perdió a su bebé.

En las pruebas médicas hallaron una sustancia abortiva, eficaz en una dosis de 200 miligramos, pero la mujer había recibido al menos 800. El hombre será juzgado por estos hechos en el mes de marzo.