Inundaciones, agua, río
Inundaciones, agua, río EUROPA PRESS/ UMA

Los principales factores de inundabilidad, la aplicación en Málaga de la estrategia nacional de restauración de ríos y las bases de la restauración hidrológico-forestal han centrado las ponencias que se han celebrado y que han sido presentadas por el diputado de Desarrollo Económico y Productivo y presidente de la Fundación Madeca, Jacobo Florido, y por el director de la fundación, Francisco José García Benítez.

La primera ponencia, titulada 'Factores de Inundabilidad en la Provincia de Málaga', ha sido impartida por el catedrático de Geografía Física de la Universidad de Málaga José Damián Ruiz Sinoga, quien ha expuesto los principales factores que influyen en la respuesta hidrológica: el relieve y la litología, la hidrografía, el complejo suelo-vegetación, la configuración urbana y la intensidad de la precipitación.

Este último factor es el único sobre el que no se puede incidir desde el punto de vista antrópico, según ha explicado Ruiz Sinoga, que ha reflexionado sobre la necesidad de aprender a convivir de forma preventiva con las sequías y la torrencialidad mediante una concienciación activa tanto de ciudadanos como de los gestores del territorio.

En este sentido, ha insistido en la necesidad de poner en marcha políticas preventivas en las zonas no urbanas, principalmente actuaciones de repoblación de vegetación en las cabeceras de las cuencas que garanticen que el agua de avenidas sea más lenta y más limpia. Respecto a las zonas urbanas, es necesario determinar los escenarios de riesgo y la implantación de sistemas de alerta actualizados basados en las nuevas tecnologías. Por último, ha puesto de manifiesto la necesidad de seguir avanzando en investigación y desarrollo.

La segunda ponencia, titulada 'Estrategia Nacional de Restauración Ríos. Directiva de Inundaciones. Aplicación en Málaga', ha sido pronunciada por Javier Sánchez Martínez, representante de la subdirección General de Gestión Integrada del Dominio Público Hidráulico de la Dirección General del Agua del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

En ella ha expuesto las principales experiencias internacionales de aplicación de la Directiva Europea sobre Inundaciones así como las actuaciones concretas de implantación. Tras reconocer que se trata de un problema "serio" e incidir en la necesidad de actuar de forma conjunta y coordinada, ha puesto de manifiesto que ante precipitaciones tan intensas como las últimas ocurridas en Málaga "es imposible evitar las inundaciones".

Los objetivos de España en este sentido son incrementar la percepción del riesgo de inundación y de la importancia de las estrategias de autoprotección, además de mejorar la coordinación administrativa entre todos los actores involucrados en la gestión del riesgo de inundación, el conocimiento para la adecuada gestión del riesgo de inundación, la capacidad predictiva de los eventos, contribuir a la mejora de la ordenación del territorio y de las zonas inundables, reducir el riesgo y la peligrosidad mediante actuaciones concretas en ríos y cuencas, y disminuir la vulnerabilidad de los elementos existentes en las zonas inundables.

Todo ello, ha continuado, sin olvidar la necesidad de mantener en buen estado los ríos y sus ecosistemas asociados, de llevar actuaciones de repoblación efectivas y de contar con planes municipales de protección civil frente a los riesgos derivados de las inundaciones.

Por último, ha recordado que los mapas de peligrosidad y riesgo de inundación y los planes de gestión deberán estar revisados antes del 22 de diciembre de 2019.

RESTAURACIÓN HIDROLÓGICA-FORESTAL

La última ponencia, a cargo del profesor titular de la Universidad Politécnica de Madrid José Carlos Robredo Sánchez ha versado sobre las bases de la restauración hidrológico-forestal.

Las inundaciones, según Robledo, no se deben tanto a la cantidad de precipitaciones como a la intensidad de las mismas. Las alteraciones de los flujos de agua, como pueden ser las provocadas por el cambio climático o por la modificación de la morfología de los cauces, rompe el equilibrio sobre el que se desarrolla la vida vegetal y animal.

Es necesario, a su juicio, actuar sobre las cuencas hidrográficas para restablecer este equilibrio y reducir los riesgos de inundación. La restauración hidrológico-forestal sirve para este fin, si bien Robledo advierte que hay que prever los efectos de la actuación para ver si son asumibles los efectos negativos frente a los beneficios esperados.

No se trata de hacer grandes obras transversales en los tramos fluviales, ha precisado el profesor, sino de controlar los aportes que llegan de las cuencas donde se movilizan los materiales.

El foro ha concluido con una mesa redonda en la que han participado Fernando Ferragut, subdirector de Gestión del Dominio Público Hidráulico y Calidad de las Agua de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, además de José Damián Ruiz Sinoga y Francisco Javier Sánchez Martínez.

En ella se han debatido las líneas estratégicas de actuación en la provincia en materia de inundabilidad desde el punto de vista de las administraciones participantes. Así, se han analizado las actuaciones previstas teniendo en cuenta la singularidad climatológica de la provincia de Málaga, la presión urbanística y el cambio climático, factores que dificultan la gestión de la cuenca hidrográfica.

Entre otras aportaciones de los asistentes, el alcalde de Cártama, Jorge Gallardo, ha expuesto la problemática asociada a los mapas de inundaciones y a los riesgos a nivel municipal, y ha expresado la necesidad de flexibilizar la normativa para poder llevar a cabo actuaciones adaptadas al riesgo existente.

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