Perdió dos dientes y sufrió un traumatismo cranoencefálico. Éstas son las lesiones que sufrió el entrenador de un equipo de fútbol durante una pelea que tuvo lugar en un partido que se disputaba en noviembre de 2005. Ahora, una sentencia judicial condena a un menor por estos hechos a realizar 80 horas de trabajos comunitarios. La agresión del jugador al preparador rival se produjo cuando otros dos futbolistas se enzarzaron en una discusión. Según la sentencia, el entrenador agredido se metió entre ambos deportistas con el fin de tranquilizar la situación, momento en el que el condenado le pegó una patada en la cara al técnico.