Es el autor de un estudio sobre sexualidad del que se desprende que el 25% de los jóvenes malagueños no toman precauciones al mantener relaciones sexuales y además asumen una o varias prácticas de riesgo.

Algunos colectivos de padres se oponen a que haya máquinas de condones en los centros educativos.

Yo estoy de acuerdo en que colegios e institutos tengan esos dispositivos. Quienes piensan lo contrario suelen hacerlo por sus convicciones educativas.

¿Qué les respondería usted?

Como estudioso de la salud, creo que el bienestar y la salud de los ciudadanos está por encima de esas ideas. Es conveniente reducir al mínimo los trastornos que suponen para un adolescente los embarazos o una enfermedad de transmisión sexual.

Ha llegado a decir que los preservativos deben estar hasta debajo de los árboles.

Sí. Y en los coches. Al igual que los jóvenes se preparan para un botellón, hay que conseguir que siempre tengan condones en el coche. No puede darse la situación de que quieran tener sexo y carezcan de protección.

¿Han fallado las políticas públicas de prevención?

Han tenido éxito en parte. Debemos hacer partícipes a los jóvenes del diseño de las campañas y su efectividad, así como potenciar las escuelas de padres. Ellos no son siempre interlocutores válidos para todos los temas sexuales. Y al igual que le pasa al resto de la gente, con mi hija y mi hijo lo hago lo mejor que puedo.

BIO

Nació hace 50 años en Tánger (Marruecos). Es doctor en Medicina, aunque antes se doctoró en Arte Dramático. Ocio: cine y nadar.