Una septuagenaria se empotró ayer con su coche contra una vivienda en Redondela, con tal fuerza que entró en el salón de la casa con el vehículo. Aunque no hubo heridos, el accidente sí causó importantes daños materiales y un buen susto a la dueña y a su hijo, que en ese momento se encontraban dentro del inmueble. La conductora, vecina de la zona, salió ilesa y aseguró que el vehículo se quedó sin frenos y bajó sin control unos 100 metros a lo largo de la calle en la que se ubica la casa afectada. Después de atravesar el muro de la vivienda, el coche saltó el patio y derrumbó una de las paredes. Hubo que sacarlo con un todoterreno.