La Sala 61 del Tribunal Supremo acordó ayer por unanimidad no decretar «en este momento» el embargo de las herriko tabernas, locales de reunión de la izquierda abertzale. El alto tribunal considera que no ha quedado probado que los titulares de estos establecimientos sean en realidad «testaferros» de la ilegalizada Batasuna, por lo que estimó improcedente el embargo. El Supremo ordenó en octubre de 2006 que se procediera al inventario de los locales, dinero y enseres de un centenar de herriko tabernas ante los indicios que las vinculaban a Batasuna. Sin embargo, un año después no ha podido acreditar que así sea.