Los 130.000 vecinos de siete barrios de Valencia afectados por el ruido de los aviones que cada día cruzan la ciudad sabrán en febrero qué medidas adoptará AENA (empresa pública que gestiona el aeropuerto) para solucionar el problema. Hasta entonces, desde esta entidad se comprometieron ayer a llevar a cabo varias acciones.

Por un lado, estudiarán abrir expedientes sancionadores a los aviones que se salgan de las rutas de entrada a la ciudad.

Por otra parte, harán mediciones para actualizar el mapa estratégico del ruido del aeropuerto, cuyos datos son de 2005. Para ello, los técnicos de AENA harán mediciones por primera vez para verificar las zonas afectadas por el ruido. Hasta ahora, sólo el Ayuntamiento las había realizado.

Así, los resultados obtenidos permitirán tomar medidas conjuntamente con el Consistorio y la Federación de Vecinos.

Éstos fueron los compromisos que adoptaron ayer los directivos de AENA en una reunión con la concejala de Sanidad del Ayuntamiento, Lourdes Bernal, y la presidenta de la Federación de Vecinos, María José Broseta. Al encuentro también asistieron representantes de los ayuntamientos de Xirivella y Manises, también afectados.

Bernal destacó: «Es importante que AENA, por primera vez, haya incluido a Valencia en la huella acústica. Esto significa que reconoce que los aviones generan molestias. Hasta ahora decía que el ruido sólo afectaba a Vara de Quart y, de refilón, a 10 viviendas de Zafranar y Fuensanta».

Según la edil, esos datos están obsoletos, porque «el tráfico aéreo se ha triplicado». Bernal calcula que 32 calles de Valencia están afectadas.

Rechazan las insonorizaciones

Los representantes de AENA propusieron en la reunión insonorizar las viviendas más afectadas por el ruido. Sin embargo, esta opción fue rechazada por Broseta y por Bernal. La edil explicó: «Sería un parche y, en verano, obligaría a tener aire acondicionado. Queremos que no crucen la ciudad».