Si quisieran, los hogares españoles podrían evitar la emisión a la atmósfera de 6,7 millones de toneladas de CO2 cada año mejorando sus hábitos energéticos. Sin embargo, en dos años, los españoles sólo hemos conseguido mejorar nuestro nivel de eficiencia energética un 1%, según el último índice presentado ayer por Unión Fenosa, lo que equivale a 108.000 toneladas.

Este indicador mide el nivel de eficiencia energética en los hogares en función de variables como el equipamiento de electrodomésticos o los hábitos de utilización y mantenimiento. Así, en 2005 el sector residencial presentó un índice de 6,23 y este año apenas ha variado al situarse en el 6,29. Esto se traduce en un ahorro del 0,15% del consumo energético.

Se trata de un nivel muy bajo, ya que el potencial de ahorro energético de los usuarios domésticos es del 9,2%, unos 19.611 GWh, potencia suficiente para iluminar durante un año todos los hogares españoles. El ahorro de esta electricidad serviría para cumplir un 10% de los objetivos de emisiones de dióxido de carbono fijados para España por el Protocolo de Kioto.

Entre los hábitos eficientes más habituales entre los españoles se encuentran el despejar las ranuras de los electrodomésticos y los radiadores; no meter comida caliente en la nevera; apagar luces y equipos antes de dormir; llenar la lavadora y el lavavajillas antes de ponerlos y usar agua fría con la ropa, así como mirar el etiquetado energético de los electrodomésticos antes de comprarlos.

Principales carencias

En cuanto a las principales carencias, el estudio habla del desconocimiento del consumo de los electrodomésticos y del uso de los sistemas de reducción del caudal de agua en los grifos o la baja utilización de la iluminación de bajo consumo.

Empeoran ocho comunidades

El estudio de Unión Fenosa incluye este año datos de eficiencia energética por comunidades autónomas. Ocho de ellas empeoran sus índices respecto a 2005: Aragón, Asturias, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Galicia, Murcia, Navarra y País Vasco. El resto mejoraron, sobre todo Baleares, Canarias, Cantabria, la Comunidad Valenciana y Extremadura. En términos generales, los hogares más eficientes están en Baleares, Cataluña y Madrid. Y los menos eficientes, en Galicia y Asturias.