Los dos principales partidos políticos del país... sin techo que los cobije. Teóricamente, esta imagen podría llegar a darse si sigue la guerra de licencias en la que se han enzarzado PP y PSOE y que ayer salpicó al ex presidente Aznar.

Los dos partidos se acusan de que sus sedes generales (Ferraz, 70, en el caso de los socialistas, y Génova, 13, en el de los populares) son ilegales porque carecen de las necesarias licencias que concede el Ayuntamiento de Madrid (PP).

El PSOE denuncia además que el edificio de Juan Bravo, 3 (Salamanca), de la FAES, fundación privada que preside José María Aznar, tampoco cuenta con estos permisos.

Los populares afirman tener todas las licencias «en orden», mientras que el PSOE asegura que les faltan pocos trámites para obtener un permiso que «llevamos solicitando desde el año 1983».

El lunes, el Ayuntamiento de Madrid aseguró que iba a enviar inspectores a Ferraz «como si fuera un ultramarinos», amenaza que no cumplió.

Atocha y Príncipe Pío, bajo sospecha

Las estaciones de Príncipe Pío y Atocha también han aparecido en este rifirrafe al hilo del caso Guateque (presunta  corrupción de varios funcionarios municipales que agilizaban licencias a cambio de dinero) al no contar tampoco con permisos, según el PSOE. El Ayuntamiento de Madrid aseguró ayer que ambas estaciones no requieren licencias por pertenecer a Renfe, no al Consistorio.