Los folletos de Los Vivancos solo muestran a un grupo de hombres trajeados que engaña sobre lo que podemos esperar: flamenco y zapateado... pero mucho más. Todo ello bajo un título que reafirma lo evidente: Nacidos para bailar.

El Teatro Tívoli de Barcelona recibe, desde el 3 de mayo hasta el 10 de junio, su singular danza: extreme flamenco fusion. Es decir, un cóctel de flamenco, ballet, artes marciales, equilibrismo y música orquestal con instrumentos en directo. Una alocada idea que une diferentes géneros en un estilo propio que, sin embargo, no acaba de definir realmente lo que hacen Los Vivancos porque, como declaran, «lo mejor para entenderlo es verlo».

Ellos son Elías, Aaron, Israel, Josua, Cristo y Judah, seis hermanos que se han aliado con el objetivo de reconvertir el flamenco y llevarlo al máximo nivel. Una meta que han alcanzado con Nacidos para bailar, donde Los Vivancos hacen gala de sus años en la escuela artística de Canadá, sus dotes circenses y otras habilidades adicionales de danza y artes marciales. Un talento que llevan en vena: «Es una vida entera dedicada a toda clase de ejercicios físicos. Desde pequeños hemos aprendido un poco de todo. Es algo que ya llevamos dentro».

Bajo su propia dirección, y con la ayuda de un técnico de la Nasa, este grupo de bailarines no dan un respiro a su público con un show que combina lírico, zapateado, kungfú acrobático y un llamativo número de danza que incorpora trajes mecánicos con luces LED y música electrónica. Todo ello ambientado con composiciones tan dispares como las de Leonard Cohen, Metallica, Deep Purple o clásicos como Beethoven y Vivaldi.

Un cóctel de flamenco, ballet, artes marciales, equilibrismo y música en directo

«La elección de la música es el resultado de lo que somos. Nosotros hemos viajado muchísimo y, como hemos visto diferentes espectáculos, no nos basamos en un único estilo sino que es una fusión de todo», aseguran.

Cada uno aporta su toque: Cristo –en sus propias palabras– es «la parte más clásica, Elías es un pensador libre con ideas increíbles, Israel aporta fuerza y Josua es la parte más flamenca con su alma salvaje. Mientras que Aaron es un tren que no para». Juntos transmiten pasión y energía cuando están sobre el escenario.

"Es más que un espectáculo. Es una vida entera"

Durante Nacidos para Bailar, el espectador asiste a una batalla artística fraternal, con guiños a Star Wars o Rocky, en la que el único premio es superarse a sí mismos. Mediante la danza, la escenografía y un vestuario hecho a medida que cambia con los descensos del telón, los hermanos juegan a hacer de cada escena una guerra nueva y diferente, en la que el público sea el único vencedor por haber asistido a la función.

Para ello, utilizan todas sus armas: desde un número cómico hasta un provocativo homenaje a los pasos de Ricky Martin; sin dejar pasar una demostración de su actitud más temeraria, con sorprendentes acrobacias y zapateado suspendidos boca abajo en un andamio, que dejan a su audiencia sin respiración.

Hemos dedicado una vida entera a toda clase de ejercicios físicos. Es algo que ya llevamos dentro"

Un torbellino de ritmos que no parece casar con su personalidad: «Aunque somos más callados, cuando subimos al escenario nos transformamos. Ahí somos los reyes de este imaginario que hemos creado». En este reino inventado, dejan claro que este género no es nada aburrido y por ello tratan de «quitar la imagen de que la danza es para gente entendida». Su show va más allá del entablado: «Nacidos para bailar es más que es un espectáculo sobre el escenario. Es una vida entera», aseguran.

BIOGRAFÍA: Estos seis artistas nacidos en Reus (Cataluña), hijos del bailarín Pedro Vivancos, son miembros de una familia de 39 hermanos. Pero solo ellos han logrado triunfar a nivel mundial con 7 Hermanos y Aeternum. Algunos los conocen por su récord Guinness del zapateado más rápido y otros, por haber creado un nuevo concepto de flamenco.