Diana Morato
Diana Morato, director general de Deliveroo España ARCHIVO

La expansión de las empresas de reparto a domicilio ha generado preocupación por las condiciones laborales de unos trabajadores calilifcados como autónomos pero que, según los sindicatos y las denuncias que ya se han presentado en los juzgados, deberían ser considerados como "asalariados" y como parte de una relación laboral y no, como sucede hasta ahora, mercantil.

Diana Morato es directora general de Deliveroo España, una de las principales plataformas digitales de reparto que funciona con este modelo laboral, que también aplican otras como Glovo, Stuart, UberEats o la recién llegada Amazon Flex. "Todos los que intervenimos en este ámbito deberíamos ver la forma de que este servicio se preste de forma atractiva, digna y segura para los repartidores", explica a 20minutos en una entrevista telefónica.

P. Sois una empresa de reparto, pero no tenéis ni un repartidor en nómina. ¿Cómo se entiende eso?
R. Somos una empresa que gestiona repartos y para eso no es necesario tener repartidores en nómina. Son proveedores, les tratamos como proveedores y cumplimos la normativa.

No es lo que opinan los sindicatos, que os acusan de esconder "falsos autónomos".
Las sindicatos no quieren hablar con nosotros porque nos dicen que la condición para hablar con ellos es que sean trabajadores en nómina.

Pero si alguien trabaja 40 horas a la semana para vosotros, ¿qué le distingue de un asalariado?
El número de horas no es lo que constituye ser autónomo, sino la forma en la que prestas tu servicio. Nosotros damos al repartidor la dirección de recogida y de entrega, pero la forma en que lo haga y la ruta que tome depende de él. En una relación de empleado eso no cabría. Como tampoco cabría trabajar a la vez para varias empresas, y los riders de Deliveroo sí lo hacen porque son autónomos.

Pero sin vacaciones, sin los derechos de un asalariado...
Aquí no se trata de precarizar a nadie. Hay una realidad y es que miles de personas en el mundo que quieren este trabajo, les gusta, quieren hacerlo y tienen una necesidad de flexibilidad. Además, la diferencia entre lo que ganan de media por hora de lo que se pagaría como empleados es mas del doble: el salario mínimo del sector es de cuatro y pico euros a la hora y nosotros pagamos 10,5 euros por hora de media.

Eso, si tienen pedidos. Pero muchos dicen que esperan en la calle, a veces no tienen trabajo y es un tiempo perdido que no se paga.
No podemos asegurar pedidos, igual habíamos previsto un día con muchas entregas y luego las previsiones no se cumplen. Es verdad que se les ve esperando en la calle y que se reúnen en algunos lugares [como la plaza Barceló de Madrid] pero no es obligatorio. Podrían estar perfectamente en casa.

Aquí no se trata de precarizar a nadie. Hay una realidad, miles de personas en el mundo quieren este trabajoNo les aseguráis tampoco un mínimo de horas.
Son autónomos. Nosotros queremos que cada vez tengan más perdidos en las franjas en las que están conectados, pero si hay más de los necesarios en una franja, elegimos a los mejores.

¿Obligásteis a los riders a convertirse en autónomos dependientes tras el conflicto de julio?
Ofrecimos a nuestros riders dos tipos de contrato, uno 'trade' [autónomos dependientes de una sola empresa, de la que obtienen al menos el 75% de sus ingresos] y otro de autónomo normal. Ellos decidían si querían uno u otro. Los que no querían ninguno, dejaron de prestar servicios con nosotros.

Algunos denuncian que les forzasteis a ser 'trade' [es el contrato que tiene ahora el 84% de sus riders] y que solo dais pedidos a los que tienen ese contrato.
No nos podemos inventar el trabajo ni tener 50.000 pedidos, así que desde julio priorizamos a los autónomos dependientes y que dan buen servicio; después vienen los 'trade' que ofrecen un peor servicio y finalmente el resto.

¿Habría que cambiar la legislación laboral en España para hacer un hueco a este empleo flexible?
Lo que falta es seguridad jurídica. Las dudas provocan que muchas empresas y personas sin asesoramiento legal ni pulmón financiero, no inviertan en este tipo de modelo. Cuando esté clara la seguridad jurídica, ya veríamos si la normativa es suficiente. Pero no parece lógico que una persona que trabaja dos o tres horas al mes tenga que abonar una cuota de autónomos de 50 a 250€. Debería ser proporcional a sus ingresos.