El accidente ocurrió en la carretera entre Bermeo y Mundaka. En una zona con visibilidad de hasta 140 metros, un motorista atropelló a un hombre de 59 años, que  cruzaba la carretera, en compañía de su esposa, por una zona sin señalizar. El hombre murió a causa del accidente.

El motorista, al igual que la víctima, es vecino de Bermeo. Circulaba en la moto sin el correspondiente carné de conducir, y tampoco tenía en regla el seguro del vehículo. La Ertzaintza le  hizo pasar el control de alcoholemia y dio positivo de cannabis y de un fármaco tranquilizante.

La Ertzaintza ha imputado al joven, de 21 años, un delito de homicidio imprudente, que puede acarrear una condena de hasta cuatro años de cárcel.

 La investigación llevada a cabo por los agentes ha determinado que el lugar donde ocurrió el accidente no hay ninguna marca de frenada. El joven conducía una moto Aprilia, de una potencia de 125 centímetros cúbicos, y no fue capaz ni siquiera de intentar frenar.

El accidente ocurrió el pasado 21 de noviembre, es decir, antes de la entrada de la reciente reforma del Código Penal en materia de tráfico, que sanciona con mayor rigor estas infracciones.

Ahora corresponde al juez fijar la acusación, por lo tanto, el atestado preparado por la Ertzaintza en absoluto es vinculante. El informe policial para realizar la imputación de homicidio imprudente ha tenido en cuenta el cúmulo de irregularidades, ya que, por ejemplo, conducir sin carné podría haber sido considerado únicamente una falta, pero la muerte del viandante ha llevado a la Ertzaintza a elevar definitivamente la imputación.