«No parecía sólo agua». Varios vecinos resumían así lo que en principio se veía como un escape o un problema con la red de pluviales en el límite entre Bens y Arteixo el pasado lunes, cuando se vieron sorprendidos por el colapso de la red de alcantarillado, que en algunos tramos incluso llegó a desbordarse.

Una patrulla de la Policía Local se desplazó hasta la zona, y posteriormente se dio parte al Seprona, la unidad de cuidado de la Naturaleza de la Guardia Civil.

El pasado martes, cuatro agentes del cuerpo (adscritos a la unidad de Arteixo) recogieron muestras del vertido y ya las enviaron a analizar para averiguar de qué se trataba.

Restos de grasa animal

A falta de que se conozcan los resultados del examen del Seprona, las sospechas de algunos vecinos apuntan directamente a un matadero próximo a la zona como responsable de las emisiones.

Los residentes aseguran que «no es la primera vez que se ven restos de grasa» descender por la calzada.