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Un hombre navega con su portátil por internet. PIXABAY

Un hombre sueco de 41 años se ha convertido en el primer condenado a prisión en el mundo por cometer "violaciones por internet". Según la sentencia, emitida el pasado 30 de noviembre por un juzgado de Uppsala (Suecia) Bjorn Samstrom, de 41 años y con antecedentes por delitos sexuales, cometió 59 actos delictivos contra 27 menores, la mayoría niñas de menos de 15 años y todos residentes fuera de Suecia (en Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido), a través de videochat. Ha sido condenado a 10 años de prisión.

El tribunal sostiene que la mayoría de esos hechos son abusos sexuales de diverso grado y tipo, además de ofensas y delitos pornográficos, pero estima que la vejación en cuatro casos es "tan grave que deben ser considerados violaciones o violaciones a niños". El fallo cita, por ejemplo, a menores que fueron obligados a realizar actos sexuales con perros y un caso en el que forzó a un niño a abusar de otro.

La consideración de violación grave obedece sobre todo a que amenazó tanto a los denunciantes como a sus familias para poder lograr su propósito, según la sentencia. "Ha sido duro analizar todo el material, pero la decisión no ha sido tan difícil. No hemos hecho una evaluación distinta a otros tribunales que trataron casos similares, simplemente hemos tenido un fundamento distinto", declaró a la televisión pública SVT la jueza Carin Westerlund.

¿Qué es una "violación por internet"?

Conforme a la legislación sueca, una violación no implica mantener relaciones sexuales a nivel físico, sino que también se puede emplear para definir otros actos que violan por igual. "Es solo la imaginación del depredador sexual la que establece los límites. La tecnología no conoce límites. Por eso tenemos que adaptar nuestra forma de pensar a qué puede ser una violación", explicó la fiscal del caso, Annika Wennerstöm, en declaraciones que recoge la BBC.

"Es fácil cruzar la línea, mucho más fácil que ir a un parque infantil y encontrar una víctima. Pero nosotros no nos tomamos esto a la ligera. Son crímenes reales con una herramienta virtual", agregó Wennerstöm.

El ahora condenado reconoció la mayor parte de las acusaciones durante el proceso, aunque negó que se tratase de violaciones. La fiscalía ha recurrido la sentencia, al estimar que otros de los delitos sexuales cometidos deben ser considerados también violaciones.

Durante la investigación de otro caso en el que dos chicas suecas habían sido amenazadas para que cometiesen actos sexuales, la policía se incautó de diverso material que apuntaba a que el hombre había hecho lo mismo con menores residentes en el extranjero.

Según datos de Eurostat, Suecia encabeza el número más alto de agresiones sexuales en la UE, con una tasa de 178 delitos por cada 100.000 habitantes.