La campaña, en la que han firmado casi 2.500 personas, va dirigida a la Tesorería General de la Seguridad Social en Soria para pedir que se revoque todo el proceso que hay contra la Asociación, según el cual ese local es un bar y, cada socio que lo abre, un empleado.

Según explica la propia Asociación, Muriel Viejo es un pueblo de apenas 47 habitantes sin servicio habitual de bar, tienda, panadería ni autobús y donde el médico va apenas una vez a la semana. Como ocurre en muchos pueblos de Soria, la Asociación mantiene un local para que vecinos y veraneantes puedan reunirse.

El pasado mes de junio, un inspector de Trabajo acudió en dicho local y, según la Asociación, decretó de oficio que ese establecimiento era un bar.

Los cálculos de Trabajo de lo que debería abonar la Asociación Cultural San Roque se elevan a esos 17.000 euros, una cantidad "inviable e injusta".

"Últimamente se oye a muchos políticos hablar de despoblación pero ni hacen nada por remediarlo ni entienden que un local de reunión en un pueblecito es muy importante para que no desaparezca", han añadido.

Consulta aquí más noticias de Soria.