Interior de la cafetería Starbucks tras el incendio de la huelga general.
Interior de la cafetería Starbucks tras el incendio de la huelga general. Europa Press

Una juez de Barcelona ha condenado a cuatro manifestantes por los delitos de desórdenes públicos por quemar una cafetería de la cadena Starbucks del centro de la capital catalana durante una manifestación de la huelga general del 29 de marzo de 2012.

La condena llega después de un pacto de conformidad este miércoles entre las defensas, la Fiscalía, la Generalitat y la Abogacía del Estado, en el que los acusados han reconocido los hechos en el juicio a cambio de unas penas que previsiblemente permitirán a los cuatro eludir la prisión.

Las acusaciones, con el pacto, han rebajado las penas que reclamaban para Carlos F., Laura M., Joan P. y Carolina G. que, en un principio, eran de tres años de cárcel por desórdenes públicos y otros tres por un delito de daños, y se ha aplicado a los cuatro el atenuante de dilaciones indebidas.

Los acusados han reconocido los hechos en el juicio a cambio de unas penas que previsiblemente permitirán a los cuatro eludir la prisión

Con el pacto, la pena para Carlos F., Laura M. se ha quedado en 11 meses de cárcel --cuatro por desórdenes y siete por daños--, y se suspende su entrada en prisión a condición de que no delincan en dos años y que cada uno pague en un máximo de dos meses 3.000 euros como responsabilidad civil.

Carolina G. ha sido condenada a siete meses de cárcel --cuatro por desórdenes y tres por daños--, pero su pena ha sido cambiada por una multa de unos 2.100 euros, igual que en el caso de Joan P. --condenado a dos meses por cada uno de los dos delitos--, que deberá pagar una unos 1.700 euros de multa; todos deberán afrontar individualmente 3.000 euros de responsabilidad civil.

Los hechos

Según el escrito de acusación, los cuatro encausados --y una quinta persona, que ha fallecido-- actuaron "aprovechando la concurrencia de múltiples manifestantes y actuando conjuntamente y de forma organizada con el fin de alterar la tranquilidad pública y menoscabar los bienes ajeno".

Salvo Carolina G, el resto iban ataviados con gorros, capuchas y pañuelos que impedían que se les viera el rostro; tiraron al Starbucks piedras, botellas y todo tipo de objetos, algunos de ellos inflamables y explosivos, rompiendo la cristalera y provocando un incendio en su interior, que fue sofocado por los Bomberos.

Carlos F. arrojó una botella de plástico con líquido inflamable dentro del local y luego un objeto en llamas; Laura M. dio instrucciones al resto para que se apartasen por el peligro que suponían estas acciones y Carolina G. cogió papeles del suelo, los metió en una bolsa a la que prendió fuego y la arrojó dentro de la cafetería.

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