En sólo dos años, la prevalencia de la infección por VIH (virus de inmunodeficiencia humana) entre los homosexuales ha pasado del 18% (2002) al 24% (2004), es decir, uno de cada cuatro gays catalanes es seropositivo. La eficacia de los tratamientos antirretrovirales ha generado una menor percepción de riesgo de contagio, lo que a su vez ha provocado un aumento de las prácticas de riesgo: descenso del uso del preservativo y escasa utilización del lubricante hidrosoluble (que evita roturas). 
 
Esta evolución desfavorable de los comportamientos sexuales queda patente en los resultados del último estudio del Centre d’Estudis Epidemiològic sobre la Sida de Catalunya (Ceescat) y Stop Sida, que advierte que el uso del condón ha descendido tanto con parejas ocasionales como estables. Casi un 26% de los entrevistados no usa preservativo o no lo usa siempre con parejas ocasionales. En el caso de las estables, la proporción es del 61%. El abandono del uso del condón sería mayor entre los más jóvenes –por la baja percepción de riesgo y el uso de drogas– y los que los usaron en los 80 y 90 –«por cansancio»–, según explicó Luis Villegas, de Stop Sida.
 
Contagios heterosexuales
 
La mejora de la supervivencia y calidad de vida de los infectados en los últimos años, gracias a los antirretrovirales, ha aumentado los contactos de riesgo. Hay más seropositivos y, por tanto, mayor probabilidad de contagio, alerta el estudio.
 
Aunque los datos se centran en los hombres homosexuales, los heterosexuales también estarían asumiendo más conductas de riesgo. El 80% de las nuevas infecciones por VIH en Catalunya son por vía sexual.
 
El riesgo de otras infecciones
 
Infecciones de transmisión sexual (ITS): Padecerlas aumenta el riesgo de infección por VIH, ya que algunas provocan lesiones en la piel o las mucosas, facilitando la entrada del virus en el organismo.
 
Sífilis y hepatitis B: El estudio muestra que estas dos ITS aumentaron entre el colectivo homosexual.
 
ITS en la población general: Desde 2002, los casos de sífilis han crecido un 36%, los de gonorrea, un 8%, i los de clamidias, un 55%. Son las cifras más altas desde la década de los 90. Al tener la misma vía de transmisión que el virus del sida, los expertos creen que la incidencia del VIH también podría crecer.
 
17% de homosexuales no se han hecho nunca la prueba del VIH, aunque el porcentaje ha ido descendiendo con los años