Jorge Bucay
El psiquiatra Jorge Bucay PLANETA

El psiquiatra y autor de un importante número de libros de ayuda personal acaba de publicar una reinterpretación de quince narraciones clásicas, desde El patito feo hasta Caperucita Roja, en Cuentos para conocerte mejor (Planeta). El título ya lo explica todo, y él, durante la entrevista, hasta nos cuenta un cuento, según él, que nunca cuenta.

¿El cuento más útil para el presente?
Todos o cualquiera, depende de la persona y su realidad, lo que me pasa a mí con la realidad no es lo mismo que te pasa a ti. Los cuentos están dirigidos a la esencia de las personas y eso son los sentimientos y los sentimientos nunca son los mismos. Cada uno es quien es en base a lo que ha vivido. Por eso no podemos estar de acuerdo en nada, porque somos diferentes.

Un neurótico es alguien que trata de dejar de ser quien es porque cree que así lo querrán más¿Entonces no hay cuento?
Para España, que me duele lo que pasa, un cuento que nunca cuento, pero hoy te lo voy a contar. Había un rey que tenía dos hijos, los amaba, pero usó la comparación para educarlos, y los hizo compararse, competir. Nunca les enseñó a compartir. Eso generó competencia, lo que provoca rivalidad y la rivalidad siempre genera odios. Cuando ya eran mayores el rey quiso acabar con eso y dividió su reino en tres. Uno para cada uno, pero los hermanos siguieron compitiendo. Quiso acabar con ello así que les dijo: pidan lo que quieran que se lo daré, pero sepan que al hermano le daré el doble. Quién empieza. Uno dijo: "Yo, quítame un ojo".

Me quedo sin palabras...
Pues esta es la pelea de tus hermanos, esto que sientes es lo que se siente cuando se ve lo que yo veo. Porque no se puede presenciar guerra entre hermanos y no quedarse sin palabras. Yo llego a España y es lo que encuentro: guerra entre hermanos. Pero, escucharían este cuento quienes toman las decisiones?, ¿lo entenderían? De ti depende. Lo repito las veces que quieras.

¿Qué hizo el rey?
No se sabe.

¿Y si lo tuviéramos que acabar?
Ojalá no fuera tarde, porque en el caso del rey era tarde. Había generado demasiado odio entre los hijos.

¿Tarde para educar?
Para los padres sí lo es. Lo que no hayas podido enseñar a tus hijos hay un momento que ya no podrás.

A veces tardamos tiempo en aprender lo que quisieron enseñarnos en casa...
Sí, a veces se tarda en comprender, yo empecé a amar el tango cuando había muerto mi padre. Pero no nos enojemos con nuestros hijos, su tarea es denostarnos, porque si no..

No se podrían independizar...
Hay que matar internamente a los padres para poder rescatarlos después. No hay nada en ti que no tenga algo de lo que te enseñaron, pero nada es completamente de ellos. Aprendiste a no hacerte encima porque te enseñaron, hoy no te haces encima porque no quieres. Si quisieras ahí andarías oliendo.

Nadie es sano; todos dejamos de ser quien somos para buscar el afecto del otro¿Un cuento para recuperar la capacidad de escuchar?
El traje del emperador. Cuando pongo a alguien frente al espejo me dice "soy yo", y yo digo "no eres tú, extiende tu dedo y toca tu nariz". Y tocan el espejo, entonces yo les digo que los voy a acariciar y acaricio el espejo. Creemos que la imagen del espejo somos nosotros, pero la imagen del espejo no somos nosotros. Te vistes mirándote al espejo porque hay partes que no ves. Igual ocurre con cosas tuyas psicológicas que no puedes ver.

¿Por ejemplo?
Lo reprimido, lo negado, aquello de lo que te avergüenzas, lo que escondes, con las que no te enfrentas...

¿Es lo normal?
Sí, se llama neurosis. Un neurótico es alguien que trata de dejar de ser quien es porque cree que así lo querrán más. Y es un mal de nuestro tiempo, todos somos neuróticos, ninguno estamos exentos de neurosis. Nadie es sano. Todos dejamos de ser quien somos para buscar el afecto del otro.

¿Por qué?
Porque cuando naciste necesitabas abrigo, alimento, cuidado de otros y afecto. Los médicos sabemos que está el marasmo, que es cuando los niños mueren por la privación del afecto. Se mueren literalmente si nadie puede darle los cuidados maternales, aunque sea la prima, la abuela, la tía, la enfermera. Sin afecto se mueren. Necesitas de alguien.

¿Y después?
Los dos primeros años son fundamentales, de los 5 a los 12 es clave: se juega la vida futura. La persona que eres es lo que se armó ahí y eso no se cambia. Es una ficción lo de cambiar la personalidad. La personalidad no se cambia nunca. Si la personalidad no se termina de establecerse el peligro de quebrarse es muy grande. La esquizofrenia es una quebradura en la personalidad, y empieza a los 14 o 15 años. Si no te volviste loco a los 22, ya no te toca. La locura es una enfermedad de gente joven. Si tu personalidad aguantó sin quebrarse es muy difícil que se quiebre y lo que quedan son neurosis, pero no te volverás loco.